Es esta la primera de una serie de tres notas en las que el autor aborda la problemática de la movilidad social en Salta, entre la lejana fundación de la ciudad y el singular presente social y político.
Con todos los matices que se quiera, los salteños hicieron siempre gala de su buen gusto, de su vestir elegante, de su sobriedad e incluso del buen decir, aunque en este caso la costumbre de tragarse las eses finales y el hablar cansino, probablemente efectos de la altitud, mostrasen un cierto desarreglo.
Mientras la esquina que fuera de la CASA AMARILLA se remoza de la mano de la nueva generación de ejecutivos de tienda SAN JUAN, el edificio de la antigua tienda LA MUNDIAL padece la negligencia de un favorito del Régimen.
Con esta nota, concluye la serie que bajo el título "El fallecimiento de Jesús de Polanco y el viaje a España de Cristina Kirchner" ha venido publicando iruya.com. Esta tercera y última parte, pasa revista a las relaciones económicas, politicas y diplomáticas entre la Argentina y España.
Salta debe elegir entre ser centro del narcotráfico del norte argentino o constituirse en eje geopolítico de desarrollo regional, dijo ayer la candidata a presidente por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, mientras la aplaudía un público que había colmado ayer viernes el Centro Argentino de Socorros Mutuos de la ciudad de Salta.
Cuando ayer, en una animada tertulia en “Capricho” (calle Deán Funes primera cuadra) fui anoticiado de la existencia de una reunión cultural en “Mamoré”, pensé que se trataría de algunos de esos acontecimientos que tan felizmente nos emparentan con el sur de Bolivia.
La recién estrenada película de Alejandro ARROZ, “Luz de Invierno”, es, según mi particular y amateur punto de vista, una obra genuinamente salteña. Y lo es, por el desarrollo de su temática, por sus actores, por el paisaje urbano pero, fundamentalmente por el habla y demás rasgos culturales de sus protagonistas.