El 17 de junio de 1821 expiraba, en las afueras de la ciudad de Salta, Martín Miguel de Güemes. Estaba en ejercicio del gobierno provincial, al que había accedido en 1815 por decisión popular unánime, que en un acto sin precedentes lo ungió gobernador como afirmación de su ascendiente sobre las masas y como rechazo
“Mi relación con la guitarra es muy armónica y afectuosa. En los casi setenta años que estamos juntos, ella y yo aprendimos a tenernos paciencia. Presiento que el nuestro es un vínculo que seguirá hasta que la muerte nos separe”, nos explica Eduardo Yamil Falú, que cumplirá 83 años el próximo 7 de julio de 2006.
La vastedad del escenario geográfico donde desplegó su lucha el general salteño Martín Miguel de Güemes, fue proporcional a la magnitud de su empresa. Nacido en Salta 1785 y muerto 1821 en una emboscada nocturna de tropas realistas, Güemes consagró veintidós años, de los treinta y seis que vivió, a las armas.
Desde los primeros textos impresos en Salta hasta hoy, transcurrieron 182 años.
El 30 de septiembre de 1824 apareció “La Revista Mensual”, primer periódico editado en Salta, dirigido por el joven Hilario Ascasubi y salido de la imprenta que perteneció a los Niños Expósitos.
Para los integrantes del equipo de Fenomenología de la Religión, de la Universidad Nacional de Tucumán, Iruya se convirtió, en un momento dado, en una especie de objeto numinoso. Sabíamos de la existencia de un lugar alejado, fuera de todas las rutas turísticas, donde se celebraba un antiguo ritual y se mantenían estilos de vida arcaicos.
También sabíamos que llegar a ese lugar fascinante no era demasiado fácil, y que, a los riesgos del camino, podían añadirse dificultades prácticas derivadas de las condiciones del lugar. Pero la atracción triunfó y, en el momento de la partida, estábamos todos, incluyendo los acompañantes.