"Todo apóstol de una gran idea ha sido mártir de su propia causa"
Joaquín Castellanos
Pocos rasgos culturales caracterizan con tanta nitidez a los argentinos, como el de ser un pueblo que carece de memoria histórica, y esta reiterada anomalía no se debe precisamente a la inexistencia de investigadores de nuestro pasado - los hay y muy buenos - sino que lo paradójico, grave y enfermizo de ésta actitud colectiva es que la misma subyace y está latente, en el seno mismo de la sociedad nacional. Salta a pesar de poseer un invalorable caudal de testimonios acerca de nuestros más remotos orígenes, tampoco está exenta de padecer tal falencia. Tiempo atrás un reconocido periodista salteño planteaba la necesidad de enriquecer la comprensión de nuestro pasado de un modo tal, que nos permita reencontrarnos con nuestras raíces y explicitaba que la historia de Salta no podía quedar
La vida de Juana Manuela Gorriti fue tan ajetreada y novelesca que amenaza con convertirla en personaje y tapar a los lectores su obra literaria. De hecho, su vida ha sido materia de una novela(1), y su biografía ha circulado oralmente más que sus escritos. Esto, en principio, puede ayudar a conocer su literatura, pero la transformación del escritor en personaje tiene el riesgo de lo no querido (al menos, no querido por ningún escritor): que se priorice su vida en perjuicio de su obra.
En la más reciente psicolingüística, la atención que se brinda a la adquisición del lenguaje, es decir a la forma en que un niño, nacido infans, (sin lenguaje), es capaz de convertirse, en el curso de un tiempo relativamente breve, en hablante nativo de una lengua, tiene que ver con toda una tradición de investigación que, desde Aristóteles, se impuso como evidente: la actividad humana más fundamental, el lenguaje, propone una dimensión de relaciones entre nuestra mente/cerebro y la realidad. Los lenguajes naturales, como es sabido, implican una sintaxis, una semántica, una pragmática. Un sistema simbólico tan complejo y específico supone tener en cuenta cuestiones cognitivas acerca de la forma en que conocemos y categorizamos la realidad, en que organizamos y estructuramos ese conocimiento, en la forma en que "significamos" el mundo y lo representamos. Esto implica reconocer estructuras y procesos mentales y las relaciones de estas con una "realidad" allí afuera. Pero supone, además, una codificación interna de esa realidad, una organización de nuestra capacidad representacional y de ejercicio simbólico.
Por distintas razones y pretextos la historia centrada en el gran hombre olvidó no sólo al hombre común sino también a aquella otra especie de ejemplar extraordinario, aunque distante del procerato y el poder. Por motivos no demasiados diferentes, la historia articulada sobre grandes estructuras, los dejó también de lado. Quizás de puro olvidadiza o de celosa de su rico perfil, la narrativa del realismo fantástico no reparó en ellos. Este tipo de personaje extraordinario, al no ser ni héroe, ni santo, ni prócer, termina convirtiéndose en un sujeto incómodo por lo díscolo e inclasificable y por ello también, muchas veces, innombrable.
Muchos se deben haber preguntado sobre las circunstancias que dieron lugar a la invención de este particular instrumento musical, y pienso que la mayoría no dudaríamos en ubicar su origen en alguna región del altiplano peruano-boliviano, en la época colonial. Sin embargo, esto no fue así.