Los salteños perdimos la batalla del agua

Imprimir E-Mail
Escrito por Santos Jacinto Dávalos, el jueves, 11 de enero de 2007 (Ha sido leído 2585 veces)
“El ser humano, cegado por el espejismo de la tecnología, ha olvidado las verdades que están en la base de su existencia. Y así, mientras llega a la luna... mata el oxigeno que respira, el agua que bebe y el suelo que le da de comer, y eleva la temperatura permanente del medio ambiente, sin medir sus consecuencias biológicas. Ya en el colmo de su insensatez, mata el mar, que podría servirle de última base de sustentación... Debemos cuidar nuestros recursos naturales con uñas y dientes de la voracidad de los monopolios internacionales...” J. D. PERÓN, Madrid, 23 de marzo de 1972.

La batalla del agua
La batalla del agua
Solo el 3% del agua del mundo es dulce, el resto es agua salada. Está mal distribuida, pues mientras a América le sobra, a Africa y otros lugares del mundo les falta. En el norte chileno la sequedad es absoluta y la Amazonia registra la mayor precipitación pluvial del mundo. El 40% del mundo o no tiene agua o no tiene servicios sanitarios. Millones mueren por año o por falta de agua o por contaminación. Se alternan ciclos de sequía con inundaciones. Se degradan y contaminan los cursos de aguas superficiales por efluentes humanos e industriales, por ejemplo el Riachuelo. (En Salta, nuestro mayor reservorio de agua: dulce, el lago de Cabra Corral se está contaminando velozmente, con pesticidas y fertilizantes arrastrados por las lluvias, y por basurales a cielo abierto a la orilla de los ríos). Contribuye la deforestación indiscriminada y el derroche del agua para consumo humano y para riego.

En parte de Salta, Formosa, Santiago del Estero, Chaco y norte de Santa Fé se sufre por falta de agua gran parte del año y en otros casos por exceso, en forma de inundaciones. Agua dulce no falta. Lo que falta es tener la convicción de que agua potable, vida y salud van de la mano y realizar las inversiones necesarias. El agua debe ser una política de estado.

El acuífero Guaraní (Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay), sin estudios adecuados todavía, alcanzaría para brindar agua a todo el mundo, por lo que se ha convertido en una cuestión estratégica. Muchos predicen que la próxima gran guerra es por el agua. Seguimos sin una política de sobre el agua y sobre la tierra. Los esteros del Iberá no solo son privados sino con dueño extranjero. Gran parte de la Patagonia y de las mejores tierras argentinas son extranjeras.

En Salta, en consonancia con las conclusiones del Primer Foro Mundial del Agua de 1977, de Mar del Plata, la Convención Constituyente de 1986 se adelantó a la Nación y al resto de las provincias, y en su art. 83 dijo que el agua era de la población y que el agua para uso humano no podía darse en concesión. Salta, entonces, tomó partido por la postura filosófica que postula que el agua es un bien de todos, esencial para la vida y no puede ser un bien de lucro.

El gobernador Juan Carlos Romero, presidente de la Comisión Redactora de la Constituyente de 1986, decidió que el agua es un negocio, y la dio en concesión, aun disfrazando semánticamente la entrega. El argumento para violar la Constitución fue que la Provincia carecía de recursos para realizar las inversiones que se requerían, que la actividad privada lo haría, y que compensaría las ganancias de las grandes ciudades con las pérdidas de los parajes alejados. Las inversiones por parte de Aguas de Salta no se realizaron, se justificaron por el trauma económico financiero de 2002, como para que no se la pueda demandar y en definitiva las grandes inversiones las está realizando la Provincia, permitiendo a Aguas de Salta retirarse de aquellos lugares no rentables.

El contrato de concesión y los decretos regulatorios, le dieron a Aguas de Salta los siguientes privilegios:

1º. Cobrar el precio mas alto del país por los servicios de agua y cloacas;

2º. Cobrar intereses resarcitorios y punitorios que comienzan con el 5%mensual los primeros 30 días de retraso en el pago, y terminan con el 12% mensual, mas un punitorio de 1% mensual acumulativo. Muchos prestamistas están procesados por usura por cobrar intereses inferiores a los que cobra Aguas de Salta;

3º. Se le permite cobrar la disponibilidad de agua y cloacas a los baldíos no conectados (fallos nacionales y provinciales coincidentes declararon su inconstitucionalidad) que si se extendiera nos obligaría a pagar gas, energía eléctrica, teléfono y hasta canal por cable por el solo hecho de pasar por frente de nuestra propiedad, aún sin usar los servicios.

4º. Se le concedió por decreto –no por ley-, calidad de título ejecutivo a la certificación de deudas, con lo que se le proveyó a Aguas de Salta de una orden de fusilamiento contra sus deudores, donde las únicas defensas permitidas son que la deuda está pagada o que la persona deudora no es la demandada, pero el deudor jamás podrá argüir que el servicio no se ha prestado o que es deficiente.

5º. Los gastos de funcionamiento del Ente Regulador debían ser costeados por Aguas de Salta, pero los soportamos los usuarios que pagamos para tal fin el 2% sobre factura.

Para colmo, el servicio, en muchos lugares de la Provincia, no cumple con los requisitos de calidad, cantidad y presión de agua. Se toma agua turbia, contaminada con minerales dañinos para la salud (manganeso en Embarcación, Orán , Pichanal e Hipólito Irigoyen; arsénico en San Antonio de los Cobres, boro en los pozos contaminados de los alrededores de la ex planta de tratamiento sito detrás del barrio bancario, en la ciudad de Salta) y en algunos lugares solo tienen agua dos o tres horas diarias, pero se cobra como si se brindara el servicio las 24 horas. La presión del agua no es constante y obliga a colocar tanques aéreos y para los pudientes cisternas para llenarlas con bombas que le quitan el agua al vecino.

Un estudio comparativo entre los valores guías de la calidad del agua, recomendados por la Organización Mundial de la Salud, con los valores del contrato de concesión, son similares en todos los minerales que no aparecen, usualmente, en los análisis de agua, en la Provincia de Salta, pero en los que constituyen una constante, los valores se han distorsionado:

BORO: Salta valor límite tolerable3,0 mg/l OMS 0,3 mg/l (diez veces superior)Unión Europea 0,001 mg./l

ARSENICO:Salta valor límite tolerable o,10mg/l OMS 0,01 mg/l.(diez veces superior). Unión Europea 0,01mg./l.

PLOMO.Salta. valor límite tolerable 0.05mg./l OMS 0,01 (cinco veces superior) Unión Europea, no se tolera

CIANURO Salta valor límite tolerable 0,10 mg./l OMS y Unión Europea 0,005 mg./l

El Ministerio de Salud Pública de la Provincia, considera, en los hechos, que el problema no es una cuestión de salud sino del Ente Regulador; ha permitido que el Laboratorio del Agua sea sacado de su órbita y se derive a la Secretaría de Medio Ambiente y no efectúa los estudios que permitan relacionar la mala calidad del agua con las enfermedades gastrointestinales.

En definitiva, los salteños hemos perdido la batalla del agua. Pero podemos ganar la guerra. Se ha conformado la JUNTA COORDINADORA POPULAR DEL AGUA DE LA PROVINCIA DE SALTA, con los grupos mas aguerridos, y ha comenzado la lucha por el derecho al agua buena y en cantidad y presión suficiente. En toda la provincia se han firmado petitorios pidiendo la reestatización, se han realizado marchas y reclamos, pero por primera vez existe una organización provincial. La comunidad ha comenzado a organizarse en distintos frentes, pero éste, sin dudas, es el mas importante.

La Constitución se ha violado. Aguas de Salta es una organización de facto y para volver al estado de derecho, debemos luchar por reestatizarla, como hizo el Presidente Kirchner con Aguas Argentinas.


Más artículos de la categoría Economía y sociedad
 

Noticias de Salta

Publicidad


Nuestros números

Hay 11 invitados en línea