Candidaturas justicialistas, con final abierto |
|
|
|
Escrito por el lunes, 29 de enero de 2007 (Ha sido leído 2748 veces) La calma política del verano es más aparente que real en el justicialismo de Salta. Aunque todavía no aparecen en la superficie, las discusiones, los pases y los reacomodamientos de dirigentes dentro del oficialismo local no están adormecidos. Muchos de los que apostaban por un final previsible en la disputa por las candidaturas a gobernador, a vicegobernador y legisladores nacionales y provinciales, comenzaron a dudar de esos primeros cálculos. En las últimas semanas, algunos están advirtiendo señales que indican que la lucha interna del justicialismo en Salta tendrá un final abierto e imprevisible. Los factores políticos de orden nacional, lejos de ser un mero telón de fondo, parecen destinados a adquirir mayor influencia en esta pugna interna. Entre el final y comienzo de año, varias señales indican que se acentuaron las diferencias que separan al gobernador Romero del presidente Kirchner. El domingo pasado el diario propiedad del gobernador dedicó dos páginas a reproducir un extenso, detallado y durísimo informe periodístico sobre la adjudicación por decreto, y a precios ínfimos, de tierras en Santa Cruz a Kirchner, su familia y a sus allegados. Hasta ahora las discrepancias del gobernador de Salta con Kirchner se expresaron en plano político como diferencias por las políticas del gobierno de Kirchner y por la actitud de éste respecto a la resistencia de Kirchner a normalizar el Partido Justicialista en el orden nacional. La amplia difusión del informe sobre el incremento de la riqueza y de las propiedades de Kirchner traslada el debate político a un plano más sensible y del que es más difícil salir: el referido a la honestidad personal. Las denuncias contra Kirchner aparecieron publicadas en el diario “Perfil”, firmada por el periodista Jorge Lanata y por otros dos periodistas que investigaron el tema de la adjudicación de tierras. En el año 1999, Lanata estuvo en Salta para investigar algunos aspectos del gobierno de Romero al que criticó después en un informe periodístico que incluyó testimonios filmados. El gobierno de Salta respondió a las críticas diciendo que Lanata había mentido e incurrido en una falta de ética profesional. Autosuficiencia salteñaCabe conjeturar que esta embestida personal impactará no sólo en las ya tensas relaciones entre Kirchner y Romero sino que afectará la política local, forzando a una definición a los dirigentes locales que tienen un pie en el kirchnerismo y el otro en el oficialismo de Salta. Si esto sucede, Romero doblará su apuesta por la candidatura del vicegobernador Walter Wayar, que puede ser elegido gobernador sin necesidad de esperar la bendición de Kirchner. De este modo, Romero intentará no ceder terreno ante los embates del kirchnerismo. El posible cierre de las angostas vías de entendimiento entre la Nación y la Provincia, colocará a Salta como un distrito autónomo, con semejanzas a los casos de San Luis y Neuquén. Nadie imagina que, frente a esa tentativa, el kirchnerismo se cruce de brazos y ceda una ficha del tablero sin disparar un tiro. Será entonces el momento en que se pondrán a prueba las “dobles lealtades” de dos de los precandidatos justicialistas a la gobernación de Salta. Por un lado, el vicegobernador Wayar insiste en definirse como “más romerista que Romero” y en presentarse como la más fiel y confiable continuidad del actual gobernador. Por el otro, el senador nacional Marcelo López Arias cree que aún podrá construir un puente capaz de sortear las discrepancias entre Kirchner y Romero. Por último, el diputado nacional Juan Manuel Urtubey está más interesado en presentarse como un político del cambio, la apertura y de la independencia de criterios para gobernar y enmendar errores, antes que como de representante de una dócil y calcada continuidad del largo ciclo de Romero. Asoman las dudasEn estos días, López Arias emitió señales que confirmaría este clima interno. “Yo soy candidato, porque debo devolverle a la Provincia todo lo que esta me dio”, dijo. “¿No son suficientes dieciocho años como legislador nacional para pagar esa deuda? Con su posible candidatura López Arias ¿está retribuyendo favores a la Provincia o le está pidiendo más?”, dicen sus críticos internos. López Arias entreabrió más las dudas sobre la interna del justicialismo cuando advirtió “que sino hay reglas claras, no hay prescindencia y no hay garantías suficientes, en ese caso sí tendría que rever mi decisión de participar de la interna”. López Arias confesó que nota “demasiado apuro y desesperación en algunos de los candidatos del Partido Justicialista”. Con buenas relaciones con el kirchnerismo nacional y también con Urtubey, López Arias dijo que “si alguien se presenta a elecciones en una lista que no sea la del Partido Justicialista, esto demostrará que quien lo haga no toma en serio las estructuras del partido”. Los datos sobre la intención de voto que tiene Urtubey comienzan a confirmar que, esta vez, a Wayar no le alcanzará todo el peso del aparato para asegurar su triunfo electoral. Desde hace años, el voto cautivo del peronismo no es suficiente: el electorado independiente y fluctuante está adquiriendo mayor peso electoral, hasta en los distritos de mayor tradición justicialista. Mientras Wayar insiste en apelar a las caminatas, los asados, los abrazos y las arengas emotivas para convencer a los ya convencidos, Urtubey prefiere seducir a los independientes y a los justicialistas que quieren menos personalismo autoritario, más propuestas, nuevos equipos y más cambios. Más artículos de la categoría Política |





