Ha fallecido el Dr. Darío Felipe Arias, productor agropecuario y político salteño

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Escrito por Gabriel Maceiras, el lunes, 05 de febrero de 2007 (Ha sido leído 4629 veces)
El productor agrario y político salteño Darío Felipe Arias Cornejo murió ayer domingo a los 85 años, en la antigua casa familiar de la finca El Bordo de Las Lanzas, a sesenta kilómetros al Sur de la Ciudad de Salta. Arias nació en Salta el 20 de septiembre de 1921 en el hogar del ingeniero Víctor José Arias Figueroa y Hortensia Cornejo Mollinedo. Los restos de Arias fueron inhumados esta tarde en el Cementerio de la Santa Cruz, en el panteón familiar.

Dr. Darío Felipe Arias Cornejo
Dr. Darío Felipe Arias Cornejo
La vida de Darío Arias transcurrió entre Salta y Jujuy, ciudades donde desarrolló sus tareas como productor agropecuario, dirigente de la Cámara del Tabaco y de la Sociedad Rural, directivo de empresas industriales y como funcionario público. Poseedor de una importante colección de documentos históricos y de una rica biblioteca, con Darío Arias desaparece uno de los últimos y más lúcidos exponentes de la Salta del siglo XX.

Identificado con las ideas del nacionalismo tradicionalista y de cuño católico, Arias se identificó con la trayectoria, la conducta y las ideas del general José de San Martín. En septiembre de 2006, al cumplir 80 años, el doctor Arias recibió una réplica del sable corvo de San Martín en lo que fue su última aparición pública. El acto de entrega de esa distinción se hizo en el salón de su residencia El Bordo de Las Lanzas, que convirtió en un importante centro de atracción turística de Salta, al que le dio una hoy escasa marca de autenticidad. Las Lanzas queda como uno de sus últimas iniciativas como empresario.

Al momento de su muerte el doctor Arias estaba acompañado de su esposa Graciela Lidia Iturrieta, con la que tuvo once hijos: María del Valle, Darío Eugenio, Pedro Antonio, Hernando, Martín Miguel, Agustín, Sebastián, María Graciela, Juan José, María Hortencia y María Inés y sus dieciséis nietos.

Católica y nacionalista


Darío Arias Cornejo cursó estudios de bachillerato en los colegios Belgrano y Nacional de Salta. Los continuó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Buenos Aires, de la que egresó en 1947 con el título de abogado. Arias recordaba a algunos de sus profesores en la UBA de la primera mitad de la década del ’40: Hipólito Jesús Paz, Etcheverry Boneo, al especialista en Derecho Administrativo Rafael Bielsa y al titular de la cátedra de Derecho Procesal, Hugo Alsina. Entre sus condiscípulos mencionaba a Ricardo Colombres, Ismael Bruno Quijano y a Mario Díaz Colodrero, que años después fue funcionario del gobierno de facto del general Juan Carlos Onganía, quien en el año 1967 designó gobernador en Jujuy a Darío Arias, quien ocupó ese cargo hasta mediados de 1970, cesando después de la destitución de Onganía.

Graduado de abogado, Arias regresó a Salta donde abrió su estudio y comenzó su carrera política. En 1946 fue elegido diputado provincial por el Departamento de La Caldera y en 1949 fue convencional constituyente provincial en la reforma que impulsó el gobierno de Perón, con el que años después profundizó sus discrepancias por el enfrentamiento del peronismo con la Iglesia Católica. En los años 1948-1949 fue docente en la cátedra de Historia en el Colegio Nacional de Salta y luego en el Colegio Belgrano.

Arias se opuso a la entrega de prebendas a los funcionarios públicos y rechazó el aumento de las dietas legislativas. Según recuerdan sus allegados, durante los años de su mandato acumuló esos ingresos y años después los destinó a la construcción de un hogar escuela en La Caldera. Como legislador, junto a su pariente Juan Carlos Cornejo Linares, Arias participó en la redacción del Código de Aguas de Salta. Entre sus iniciativas legislativas se cuentan la propuesta dar categoría de municipio la localidad de El Bordo (Campo Santo) y sus aportes como miembro de la comisión legislativa para el estudio de los límites interprovinciales, en calidad de representante del gobierno de Salta ante esa Comisión.

Funcionario en 1955 y en 1966


Derrocado el gobierno de Perón en septiembre de 1955, Arias fue designado como ministro de Economía, Finanzas y Obras Públicas de Salta, funciones en la que se desempeñó hasta finales de ese año. Arias formó parte del gobierno de la primera intervención federal tras la caída de Perón, en la que también participó su cuñado Evaristo Piñón Filgueira, esposo de su hermana María Raquel, fallecido el año 2006.

Piñón Filgueira, autor de libros y numerosos folletos, fur dirigente de la Acción Católica Argentina, fue subsecretario de Hacienda y Obras Públicas después del año 1943 y, al comienzo del primer gobierno de Perón, se identificó con sus postulados y abogó por un sindicalismo de orientación cristiana.

Arias formaba parte de un grupo de dirigentes del nacionalismo católico que formó parte del gobierno provisional del general Eduardo Lonardi.

Su colaboración con ese gobierno está relacionada con su amistad con Mario Amadeo, canciller de Lonardi. El sector nacionalista liderado por Amadeo intentó una política de conciliación con el peronismo derrocado. La fórmula de Lonardi “Ni vencedores ni vencidos” se inspiró en la idea de reintegrar al peronismo a la vida política, sin incluir a Juan Domingo Perón y a alguno de sus más cuestionados colaboradores. Arias formó el partido “Unión Federal”, que participó en elecciones desde fines de los años ’50 y comienzos de los ’60. Durante varios períodos Arias fue presidente del Partido Unión Federal, que postuló como candidato a gobernador al médico Francisco Javier Arias, pariente suyo.

También en 1955, Arias fue designado director del diario “Norte” intervenido por el gobierno de facto por haber sido un periódico identificado con el gobierno peronista. En esos años fundó la Cooperativa Agraria del Norte.

En los años ’50 Arias fue uno de los principales promotores de la Cámara de la Producción de Salta. Años después se desempeñó como secretario del directorio de la Compañía Industrial Cervecera de Salta e integró el directorio de la Compañía de Seguros “La Confianza”. Arias impulsó el desarrollo de la industria de aceites esenciales, constituyendo la Compañía “El Bordo”, la que integró como socio gerente. Arias fue presidente de la Unión Cañeros Independientes de Salta y Jujuy. Durante los primeros años, formó parte del directorio de la Universidad Católica de Salta.

Arias retornó a la función pública a mediados de 1966 cuando fue convocado por el gobierno de facto de Onganía para ejercer el cargo de gobernador de Jujuy, después de dos breves gestiones de dos coroneles del Ejército. Cuatro meses después del triunfo electoral del justicialista José Humberto Martiarena, que logró el 52% de los votos, se produjo el golpe de Estado de junio de 1996 que destituyó al presidente Arturo Illia y cesó a todos los gobernadores provinciales. Arias integró el Ateneo de la República, del que salieron algunos de los principales asesores de Onganía, a los que se identificaba como “corporativistas” partidarios tanto de la restauración de valores tradicionales como de un “Nuevo Orden”.

La familia como pilar


En vísperas del fin de año 1967, en un mensaje a los jujeños, Arias definió sus ideas políticas en un mensaje dirigido a la familia jujeña “que es el pilar donde se asienta la estructura social de la Provincia, con derechos naturales inalienables y, por tanto, irrenunciables”. Arias exhortó a las familias “a defenderse de los fermentos que pugnan por disociarla, si quiere ser el fundamento para establecer un nuevo orden de cosas que conduzca al ser humano a una feliz convivencia, como producto de una Occidental y Cristiana concepción de la vida, en la que se resuelven todos los problemas y se disipan todos los enigmas de la naturaleza, del pensamiento y de la historia”.

“Es preciso, pues, la restauración de los derechos plenos de la familia y la integración de la misma en la sociedad como compensadora de los mitos totalitarios: la Clase, el Estado o la Raza. Felizmente y a despecho de todos los intentos por destruir el sentimiento familiar, éste subsiste aún en los casos en que se perdió la convicción familiar, porque es un sentimiento espontáneo de la vida, y con él contamos, porque es la gran fuerza destructora de los extremismos contrarios a la naturaleza de las cosas”.

El gobernador llamó a “una verdadera cruzada por la vuelta del ser humano a la naturaleza sana. Sólo la familia, fiel y autónoma, fecunda y unida, puede impedir la disgregación de la sociedad”.

La llegada del gobierno de Onganía fue saludada por parte de la dirigencia sindical de Jujuy, que apostó por aprovechar la invitación del oficialismo a “participar”. Los conflictos sociales no tardaron en aflorar y con ello, una ruptura en el sindicalismo del país y de Jujuy. La opositora CGT de los Argentinos liderada por Raimundo Ongaro se puso al frente de las demandas sociales en Jujuy. La CGT opositora se formó con los gremios azucareros, telefónicos, estatales, empleados de comercio y trabajadores de Altos Hornos Zapla.

Candidato a gobernador


Durante su gestión como gobernador, Arias apostó por el desarrollo de la minería jujeña, concluyó con las obras del Dique Las Maderas con capacidad para regar 50.000 hectáreas. Se iniciaron las obras del camino internacional para unir Jujuy con el Norte de Chile y se implementaron planes de salud rural y de fomento a las cooperativas. Entre 1973 y 1979 Arias se retiró de la política y se concentró en la atención de sus tareas como productor. En 1979 fue designado presidente del Banco Provincial de Jujuy. En 1988 fundó el partido Fuerza Republicana, que lideró el cuestionado general Antonio Domingo Bussi ex gobernador de Tucumán durante la última dictadura militar. Arias fue candidato a gobernador por ese partido, que no pudo fortalecerse en Salta ni en Jujuy y quedó reducido a un fenómeno político en Tucumán, donde hoy su estrella parace apagarse.

Entre los antepasados de Darío Arias se recuerdan a Pedro Antonio Arias Velázquez, ministro del gobierno del general Güemes; Antonino Fernández Cornejo, varias veces gobernador de Salta; Eusebio Mollinedo, militar y primer ayudante de Güemes y a Francisco de Gurruchaga, creador de la primera escuadra naval argentina y diputado por Salta bajo la Primera Junta de 1810.
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