El gobierno de Salta promete blanquear 3.000 empleados 'en negro' |
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Escrito por el martes, 06 de febrero de 2007 (Ha sido leído 4216 veces) “Negociar, pero ceder hasta donde se pueda”, parece ser la directiva a la que se ajustarán los funcionarios del gobierno de Salta en las tratativas para acordar aumentos salariales y redefinir las condiciones laborales. Esa disposición contrasta con la inflexibilidad y la dureza aplicadas por el gobierno local en el año 2005, durante los conflictos con los sindicatos de empleados del sector público. En aquel momento, el tercer mandato del gobernador Romero estaba cruzando la línea del Ecuador, el horizonte electoral estaba lejos y no era tiempo de concesiones. Ahora, con elecciones a gobernador y de renovación legislativa a ocho meses vista, el criterio es distinto. La disposición a conceder parece ir más allá de los empleados del sector formal: puede extenderse a los que trabajan ‘en negro’, a los eventuales y a los incluidos en los planes sociales. “Luego de varios meses de lucha y numerosas jornadas de movilización, las organizaciones que reclaman que se incluya en planta permanente a los trabajadores de los planes sociales de Salta “está haciendo retroceder al gobierno de Romero”, dicen sus voceros. Para otros descreídos, se trata de un anuncio electoralista: “es sólo una promesa a cumplir a fines del año 2008”. Según esas mismas fuentes, “el 30% de esos compañeros capacitados será incorporado al plantel del Estado provincial antes del 31 de diciembre de 2007 y el 70% restante, en el transcurso de 2008”. Hasta el momento de ser incorporados, cobrarán una prestación monetaria no remunerativa de 400 pesos. De ese total, $225 serán aportados por la Nación y $175 deberán salir del presupuesto de la Provincia. ¿Capacitación o filtro?Según los sectores más críticos al gobierno, esta modalidad propuesta “es una estafa por partida doble, pues la ‘capacitación’ consistirá en la continuidad de las tareas que los compañeros actualmente desempeñan en el Estado, los que deberán hacerlo por un salario muy inferior al de los empleados de planta permanente”. No obstante, dicen que este convenio es un resultado de sus movilizaciones y del desarrollo de la organización independiente de los trabajadores de los planes sociales, que fue extendiendo a toda la Provincia. Quienes desconfían del anuncio de Wayar explican que, en realidad, más que limitaciones, este convenio tiene trampas “Los compañeros de los planes no son pasados a planta permanente. Sólo tienen una promesa de que serán incorporados a ella y se señala como plazo para cumplir esa promesa el 31 de diciembre de 2008. Mientras tanto, siguen la precariedad laboral y la inseguridad, o sea, el trabajo en negro. Por lo tanto, la lucha por el pasaje a planta debe continuar". Los delegados dicen que "la 'capacitación' será un tamiz para que muchos compañeros queden afuera. El convenio no incluye a miles de trabajadores de los planes sociales que prestan servicios en todos los municipios de la Provincia. Hasta ahora esto es una promesa la que, dicen, se hará efectiva mucho después de las elecciones. Esto tiene un innegable tufillo electoralista”. Los grupos de trabajadores del sector informal reclaman el control de las incorporaciones, para impedir que el gobierno de Salta utilice el convenio para hacer clientelismo político, incorporando a trabajadores que no están trabajando actualmente bajo los planes y discriminando a aquellos que pertenecen a sindicatos, agrupaciones o a partidos políticos opositores. En una declaración, el "Movimiento contra el trabajo en negro" llama a profundizar la organización y la movilización de los trabajadores de los planes sociales, continuando la lucha por el pase a planta permanente de todos los trabajadores, con un salario equivalente al costo real de la canasta familiar. Más artículos de la categoría Política |


