En Salta hay 75 unidades de Policía Infantil a la que ingresan niños de cinco años |
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Escrito por el miércoles, 07 de febrero de 2007 (Ha sido leído 5265 veces) En Salta hay 75 cuerpos de la llamada Policía Infantil de la Provincia, que cuenta con más de 5.000 “efectivos”, en su mayoría niños de entre cinco y doce años a los que se da entrenamiento y disciplina policial. Según la Policía esos niños están afectados a “una tarea preventiva no tradicional”. El objetivo es incorporar criterios de orden a esos niños, persuadiéndolos a rechazar “conductas antisociales y delictuales”, promoviendo “la concientización sobre la autoprotección y la participación comunitaria en la prevención del delito”. Si bien el primer cuerpo de Policía Infantil se creó en el año 1990, esos cuerpos se multiplicaron en los últimos diez años, alentados por el gobierno provincial. A mediados de 1999 más de 2.000 niños integraban esos cuerpos. En las mismas fechas del año 2005, los niños policías eran más de 5.000 agrupados en 75 cuerpos. Se estima que a finales del año 2006, su número se aproximaba a los 6.000 niños. A los cuerpos constituidos en la Ciudad de Salta hay que añadir los de las principales ciudades y localidades de la Provincia, incluyendo parajes aislados y de poca población. Los niños interesados se inscriben en las comisarías locales. Jura de las banderas nacional y provincialEsa no es la única particularidad que tiene Salta respecto a la niñez. En las ceremonias del Día de la Bandera, los escolares que cursan cuarto grado y que, por lo tanto, tienen generalmente nueve años, realizan la ceremonia de jura de “fidelidad a la bandera”, instituida por la dictadura militar del proceso. A esta práctica, el actual gobierno de Salta añadió en los últimos años la obligación de jurar la bandera provincial, creada hace diez años. En la Ciudad de Salta esta ceremonia se realiza en estadios deportivos o en el Campo de la Cruz donde miles de niños juraron fidelidad junto con los soldados de la Quinta Brigada de Ejército y en presencia de autoridades del gobierno de Salta y de las unidades militares con asiento aquí. En general, esta cuestionable práctica tiene lugar en las propias escuelas, en un marco estrictamente civil y escolar. ¿Puede un niño menor de dieciocho años jurar, esto es, empeñar su palabra con responsabilidad cuando en el orden civil no se le reconoce capacidad de asumir las distintas funciones de un adulto, y sobre todo de un ciudadano? Esto ya es grave. Pero peor es que esa jura se haga junto con la de los soldados que comprometen en ello su propia vida, ahora dentro de un estado totalmente profesional. El tema de los niños policías adquirió actualidad al abrirse hoy en Salta una exposición de fotografías sobre el trabajo infantil en la Argentina. La muestra incluye 71 obras de 21 artistas argentinos. Entre las obras expuestas está “Cuerpo Infantil de Policía”, del fotógrafo salteño Alejandro Ahuerma. La muestra “Invisible/Visible: No al trabajo infantil en la Argentina” puede visitarse en el Museo Provincial de Bellas Artes de Salta, calle La Florida 20. Esta tarde, en el Museo Provincial de Bellas Artes de Salta, calle La Florida 20, se abrió la exposición de obras del concurso “Invisible/Visible: No al trabajo infantil en la Argentina”, que incluye 71 obras de 21 artistas argentinos. Entre ellos, una obra del fotógrafo salteño Alejandro Ahuerma: "Cuerpo Infantil de Policía". Alejandro Ahuerma, al explicar el sentido de su obra dice: “La creación del Cuerpo Infantil de Policía ha pasado desapercibida en nuestra sociedad a no ser por los desfiles, pero ninguna voz se alzó para repudiar semejante atrocidad, que solo tiene como antecedentes a los niños hitlerianos en la Alemania Nazi, a los "Balillas" en la Italia fascista de Mussolini y en versión un poco más Light, pero también de ideología fascista, a los Boy Scout en Inglaterra”. En un punto debemos corregir a Ahuerma: incurre en un error cuando afirma que en Salta “ninguna voz se alzó para repudiar semejante atrocidad”. Ahuerma es un artista y si bien no se trata de exigirle que a esa condición añada el ejercicio de la memoria histórica, parece oportuno recordar que, al menos, una voz se alzó para denunciar la existencia y propagación de eso cuerpos. Lo hice en una nota que publiqué con mi firma el 20 de mayo de 1999 en el diario “El Tribuno”, texto que Iruya.com reproduce ahora íntegramente. Reacciones inmediatasLas reacciones comenzaron el mismo día que apareció mi crítica. El entonces jefe de la Policía de Salta, comisario general y licenciado Víctor Gómez García me envió una nota oficial explicando, en buen tono, los objetivos y las tareas de esos cuerpos. El jefe policial me invitaba a visitar cualquiera de esos cuerpos, algunos de los cuales conocí antes de escribir mi comentario. El 26 de mayo, en una extensa carta publicada en el mismo diario, el comisario mayor (retirado), licenciado Ramón Edgardo Luna cuestionó mi artículo, adjudicándome “desconocimiento” tanto del funcionamiento de esos cuerpos como de “su noble finalidad”. No se trata de inculcar autoritarismo sino de trasmitir “sanos valores morales”, señaló el licenciado Luna. Esos niños no son llevados a integrar una formación “parapolicial” sino en un sitio donde se procura formar “personas de bien”, concluía. El día 27 de mayo, en la misma sección de carta de lectores, respondí al licenciado Luna. Por esos días, otro jefe policial en situación de retiro se presentó a mi oficina pidiendo hablar conmigo. Durante media hora me reprochó en tono amenazante la publicación de mi artículo, desplegó carpetas con fotos y notas periodísticas elogiosas a la tarea de esos cuerpos y comenzó a presionarme para que escribiera un artículo rectificando mi opinión. Respondí que antes que diálogo lo suyo había sido un monólogo amenazante y que no estaba dispuesto a modificar una sola palabra de mi crítica. Esas no fueron las únicas reacciones. Recuerdo que tres o cuatro padres que tenían hijos en esos cuerpos, me llamaron para decirme que después de leer mi artículo habían decidido retirarlos de esos cuerpos. Derechos vulneradosAhuerma concluye diciendo: “nuestra Provincia, donde tenemos una Policía bajo el mando del Estado, este cuerpo que ya tiene mas de 16 años de vida, ha crecido bajo su amparo, violando todas las leyes y los derechos que protegen a la niñez, sobre todo en lo que concierne a su salud mental, y al derecho a crecer jugando y educándose en libertad y no precisamente dedicándose a la "prevención del delito", como reza una de sus funciones publicada en la propia página que este cuerpo de policía tiene en Internet: http://www.polsalta.gov.ar/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=19 Concluye el fotógrafo salteño diciendo que es necesario “comenzar a desmantelar esta maquinaria policial, que creemos es única en el país y que tiene sus paralelas en el cuerpo de Gendarmería Infantil en un par de Provincias, y en la Policía Infantil de Tránsito, también en la Ciudad de Salta. Porque no queremos más niños fascistas, ni ejércitos infantiles, debemos estar ahí, y pronunciarnos en su contra”. N. de la R. Esta misma semana, cincuenta y ocho países del mundo firmaron los llamados "Compromisos de París", por los que, por primera vez, los estados signatarios "se comprometen solemnemente a aplicar y respetar los principios de la lucha contra la utilización y el reclutamiento de niños en conflictos armados". Así lo afirmó el ministro francés de Exteriores, Philippe Douste-Blazy, al clausurar la conferencia internacional "Liberemos a los niños de la guerra", celebrada en la capital francesa. La condena mundial alcanza, obviamente, a toda forma de reclutamiento de niños para su instrucción en disciplinas militares o de "seguridad". Más artículos de la categoría Sociedad |


