Juan Alfonso Carrizo, recopilador del cancionero del noroeste argentino |
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Escrito por el viernes, 28 de febrero de 1997 (Ha sido leído 6830 veces) En 1995, con motivo de cumplirse el centenario del nacimiento de Juan Alfonso Carrizo, se realizó una jornada en su homenaje en la Casa de América de la Ciudad de Madrid (España). En esa oportunidad el poeta Miguel Angel Pérez, leyó una selección de coplas pertenecientes al Cancionero Popular de Salta, oportunamente recopiladas por Carrizo. Transcribimos a continuación las coplas recitadas en esa oportunidad, que sin lugar a dudas constituyen una clara muestra de una poesía popular de depurada calidad. COPLAS DE AMOR Al silencio de la noche y al ruido de los nogales, vengo a pedirle, señora, remedio para mis males. Amalayas yo tuviera las alas de aquel halcón, volando me fuera a verte dueña de mi corazón. Cazador de palomas, tirale al vuelo, a esa paloma, hermosa que anda en el suelo. Amalaya fuera pato y usté se hiciera laguna, para sacudir mis alas y tocarla con mis plumas. Paso ríos, paso puentes, siempre te encuentro lavando, la hermosura de tu cara el agua la va llevando. Para el querer, vidita, soy como hornero, si me rompen el nido lo hago de nuevo. Yo soy del Chaco, vidita, quien te quiere y no conoces, ese que prende fueguitos cuando pasas por las noches. Si me muero seré susto, si sigo vivo, semilla, si me dejás, desventura, si me queris, maravilla. De Las Cuevas h´i venido cruzando la cordillera, bajaba buscando airampos el color de tu pollera. De arriba vengo bajando, y en flores vengo pisando, porque caigo forastero amores vengo buscando. Río crecido en la noche, paso y te canto bramando, por las mañana apenitas si te miro suspirando. Noche oscura y tinieblosa, atrevido el que camina, corazón que anda en amores a todo se determina. Aquí está la abrapampeña que no dice quieranmen, si la quieren, que la quieran, si no la quieren, también. El que se mete en El Chaco en los caminos se envuelve, si ha topao una chaqueña seguro que ya no vuelve. Ahora te llevo en ancas como si fuera a la gloria... cuando ya no pueda alzarte te llevaré en la memoria. Soy d`El Carril... cortando el lazo recién te has dir. PICARESCAS Este año yo no me caso porque tengo la viruela, adimás de estar enfermo soy chango d`ir a la escuela. En la falda de aquel cerro tengo formado un chiquero para encerrar mis ovejas y echarte a vos de carnero. De mañanita te quiero, al mediodía no tanto, sobre tarde cayí en cuenta lo que te quise, y me espanto. Los demócratas son maistros pá hacer votar a los muertos, dejan después del comicio los cementerios desiertos. A mí ya me han quitao l`agua pero siempre estoy regando, no digo todos los días pero si de cuando en cuando. Florecieron las campiñas, dieron frutos los vergeles; No pagan bien los patrones qué han de pagar las mujeres! Mi mama me ha castigao con una cola de oveja; yo quiero portarme bien... la cola es que no me deja. Amalaya quien pudiera dormir con la cocinera, no digo con la de aquí sino con otra cualquiera. La mujer que quiere a dos los tiene como hermanitos, el uno lleva la jaula y el otro los pajaritos. Mi caballo y mi mujer están en una porfía, mi caballo, a que es de noche, mi mujer, a que es de día. Dos cosas hay en el mundo que nunca tienen buen fin; muchacho que chupa vino y mujer que habla latín. De Yonopongo vengo espantando teroteros sólo por venirlo a ver Reverendo Presbitero. La vieja tiene una hija, viene un gaucho y se la lleva y ahí la deja zapateando como lechuza en la cueva. El hombre que es zonzo al cielo no vá... lo joden aquí, lo joden allá. DEL CANTO Estrellas del alto cielo, ramas del negro pinar, arroyos de aguas serranas, cantos de la soledad. Voy a cantar una copla por si acaso muera yo, porque nosotros los hombres hoy somos, mañana no. ¡Caramba con la tonada, de dónde habrá producido! ¿En qué garganta la han tráido que no se ha desvanecido? Yo soy el doctor Chorolqui aquel de la larga fama, aquel que cantando saca diablos de la resolana. De las peñas nace el agua, de los árboles el viento, de mi corazón dolido nace el arrepentimiento. Cuando se muera el que canta no lloren ni tengan pena, ponganló en cajón de barro priendanlé velas de arena. Pobrecita mi tonada, ya la van hacer quedar, El consuelo que me queda, durmiendo la han de olvidar. Canten, canten compañeros y no me anden recelando, apenas soy apariencia, sombra que andoy caminando. Este canto que te canto ya lo oyeron las estrellas por una boca vacía que está mordiendo la tierra. Perdonen señores míos, forastero es el que canta, con el polvo del camino se le ha secao la garganta. Cuando canto esta coplita me da una corazonada porque se me represienta la dueña de la tonada. Apostemos que no canta como canta el chalchalero, de a saltitos, coloreando, alentándose el sombrero. Echen coplas de una orilla, aguaceros de la gloria! Yo les echaré del medio recorriendo la memoria. Tanto tiempo yendo lejos, de que me sirve cantar... la tonada que tenía ya no me puede alcanzar. DEL CARNAVAL Alojita de algarroba de la vainita amarilla... de las ramitas las frutas, de las frutas las semillas. Este es el remate de la Piedra Blanca; para cantar cuatro coplas no preciso Salamanca. Las chirleras de mi caja una arriba y otra abajo; así me trata tu amor cuesta arriba y cuesta abajo. Martes de carnestolendas, muerto me quisiera ver por no ver a mi vidita reinar en otro poder. Dicen que no caben dos en un dedal, hagamos la prueba para carnaval. Apenitas soy cantora hija del amanecer, si les dejo mi tonada no tengo con quien volver. Ha llegado el carnaval por las costas del Bermejo y ya me lo están cantando por cerquita y por lo lejos. El año pasao canté, este año lo mismo haré, hagamén el inventario tal vez ya me moriré. ¡Qué lindo es p`al carnaval cuando todo es alegría! Cuando cantan los jilgueros tres horas antes del día! Hoy miércoles de ceniza lloraremus, lloraremus, cuando venga la Cuaresma rezaremus, rezaremus. Ya van veinte carnavales que les canto borrachito y no hay forma que me salga el "pésame" cabalito. Caramba que juegan lindo harina con serpentina; si ya parece la guerra de Bolivia y la Argentina. Retumbá sombra del bombo, desenterrá el carnaval, cuando la sangre se encienda ni el polvo la apagará. ¿Dónde era que yo vivía? ¿Mi caballo donde está? ¿Seré casao, soltero? ¡Qué me has hecho, carnaval! SENTENCIOSAS Aquí me pongo a decir, bajo de esta verde planta: hay parados que se caen y caidos que se levantan. Arroyo, no corras tanto, mirá que no eres eterno, que te quitará el verano lo que te ha dado el invierno. Ayer me miré en la cumbre, hoy en un guayco profundo, sólo por considerar las mudanzas que da el mundo. Bajo de un coposo pino oí cantar a la selva: hoja que la lleva el viento es imposible que vuelva. Caudales grandes se acaban de la noche a la mañana, el río más caudaloso suele quedarse en la nada. Deje la flor donde nace, dejelá en su lugar que cuando llegue el invierno ella se hai desengañar. Todo puede suceder, conforme puede, no puede, porque en varias ocasiones suele tronar y no llueve. Diz que el mundo es una bola, pero tiene cuatro esquinas, cuando el hombre llega a pobre a todo se determina. Dejenlo al triste llorar y al tonto cuidar lo ajeno: el triste se hai consolar y el tonto hai quedar de dueño. El mundo diz que es redondo y rueda como pelota, si aquí te han pagado mal cambiá esta tierra por otra. He visto en raso llover, de claro, ponerse oscuro, vide acabarse un querer cuando estaba más seguro. En el alma hay dos vacíos que no se pueden llenar, el de la fe que se pierde y el del amor que se va. Paso a paso iremos lejos si Dios nos presta la vida, con el tiempo se recogen todas las cosas perdidas. Cuando la fortuna empieza a dar golpes con un hombre, no hay cosa que el hombre intente que la fortuna no estorbe. Más artículos de la categoría Arte y cultura |






