• Historia Gráfica
  • Kiosco Digital
  • Portal de Noticias
  • Estilo Salta
Kiosco Digital América
Portal de Noticias
Estilo Salta

'Wayar hace campaña hace diez años, no hace diez meses'

Imprimir E-Mail
Escrito por Iruya.com, el miércoles, 14 de marzo de 2007 (Ha sido leído 3158 veces)
Walter Wayar, vicegobernador de Salta desde el año 1995 y actual precandidato a gobernador por el Partido Justicialista, está haciendo campaña proselitista hace diez años y no hace diez meses. A esta opinión, que prevalece en la oposición a Wayar dentro y fuera del justicialismo, se añade una creencia: que el candidato del gobernador Romero no se ajustará a las advertencias que hizo ayer el Tribunal Electoral de esta Provincia que tuvo recordar que la campaña electoral debe comenzar recién el 25 de abril.

Mientras el oficialismo y el comando electoral de Wayar dicen que la advertencia es un sayo que debe ponerse Urtubey, los seguidores de éste dirigen el índice acusador a Wayar el que, a su vez, descarga la responsabilidad sobre “los punteros de barrio”. Hasta ahora, el cruce de reproches dentro del oficialismo parece más importante que dar señales claras de acatamiento a las normas que acaba de recordar el Tribunal Electoral.

Aunque la decisión del Tribunal Electoral fue interpretada como una positiva señal de independencia de criterio frente a las presiones del Poder Ejecutivo, la oposición dice que hay que esperar que los jueces actúen del mismo modo frente a otros casos pues en elecciones anteriores el cuerpo no dio pruebas de independencia respecto al poder político. El Tribunal Electoral respondió ayer a los reclamos de dirigentes de la Unión Cívica Radical que el 22 de febrero pasado denunciaron la campaña proselitista de Wayar y de Urtubey, en violación del artículo 32 de la Ley 7.335. Los denunciantes pidieron al Tribunal ordenar a ambos candidatos “infractores” la suspensión de esa campaña. Hasta ayer, continuaba la propaganda electoral.

Una vela a cada santo


Todas las semanas, la agenda oficial de Wayar, y la de los funcionarios que apoyan su candidatura, están sobrecargadas de actos proselitistas. Wayar realiza constantes viajes al interior de la Provincia. El 17 de enero pasado, al visitar Joaquín V. González, en la información oficial de su visita pude leerse: “La presencia de Wayar en esta ciudad fue también una visita política a través de la cual buscó fortalecer sus lazos con los dirigentes justicialistas locales para obtener su apoyo como precandidato a gobernador por el Partido Justicialista” (19 de enero de 2007) “Walter va a todas las fiestas patronales a ponerle una vela a cada santo”, dicen sus críticos dentro del PJ.

En octubre de 2006, Wayar dijo que lanzaría su campaña “en febrero de 2007”. Pero, de modo informal, ya la había iniciado el 11 de octubre de 2006. El impulso electoral del vicegobernador es permanente y nunca se preocupó en disimularlo. En junio de 2006, Wayar y sus seguidores comenzaron a hacer explicita esta campaña permanente y redoblaron sus acciones proselitistas, desde dentro y desde fuera del aparato del Estado. Tanto Wayar como el intendente de la ciudad, Miguel Isa, ratificaron entonces que serían candidatos y, además, aliados. Simultáneamente, presentaron hecho consumado que el gobernador Romero volvería ocupar una banca en el Senado de la Nación.

La campaña adquirió más fuerza y fue más ostensible a partir de octubre de 2006, cuando el gobernador Romero reunió en Salta a remanentes del menemismo, anunciando el lanzamiento de la Agrupación 8 de Octubre para confrontar con Kirchner y “normalizar y democratizar el Partido Justicialista nacional”. Faltaban días para las elecciones en Misiones de la que el gobernador Rovira esperaba conseguir el aval para su reelección indefinida. Los seguidores de Romero tenían un Plan B: el triunfo de Rovira les autorizaría a abrir las puertas para imponer en Salta esa misma cláusula, ya sin necesidad de una ficción de asamblea constituyente. A Wayar no le convenía, pues, que ganara Rovira.

Con toda la liturgia electoral


El miércoles 11 de octubre, tres días después de la reunión de la Agrupación 8 de Octubre, Wayar fue el principal orador del primer acto formal de su campaña en el que utilizando la red de comunicaciones del gobierno y recursos oficiales, movilizó en su apoyo el aparato de los intendentes y los legisladores provinciales que, en su casi totalidad, declaran adherir a su candidatura.

Aunque aquel despliegue y el tono del acto fueron claramente proselitistas, Wayar explicó que se trataba de “acompañar la apertura de una sede del compañero Alejandro San Millán”. En su discurso Wayar agradeció a la presencia de funcionarios del gobierno provincial, de cuarenta intendentes, de treinta legisladores que “han venido a poner la cara acompañándome”. Aquellos que no estaban recibieron la rechifla reservada a los “traidores”. Mientras, desde la tribuna, Wayar decía que aún no era “el tiempo de la campaña electoral”, los carteles, las consignas que coreaban los asistentes y toda la liturgia montada en torno a él estaban diciendo que aquello era el informal comienzo de campaña.

Por un instante, Wayar imaginó que podía suceder a Romero cuando éste finalizara su primer mandato, en diciembre de 1999. Un año antes, la reforma de la Constitución provincial incorporó una cláusula para permitir la reelección del gobernador. De forma deliberada, la redacción de esa cláusula fue confusa. Romero repitió que su gestión terminaría con ese segundo mandato, chance que no tuvo ningún gobernador en la historia institucional de Salta. Esto realimentó las ambiciones de Wayar que se consideró el “heredero natural” de Romero, cuando ésta terminara ese segundo mandato en diciembre de 2003.

La larga espera del candidato


El momento en que Wayar sintió con más intensidad que su hora había llegado, fue a comienzos del año 2003 cuando Romero anunció que acompañaría a Carlos Menem en la fórmula presidencial. En el siempre triunfalista comando electoral del oficialismo, nadie dudaba que Menem pudiera obtener un holgado triunfo en la primera vuelta y que Wayar asumiera como gobernador. Algunos oficialistas salteños se aprestaban a instalarse en la Ciudad de Buenos Aires para desembarcar en organismos nacionales, mientras que otros aguardaban esa migración para, a su vez, ocupar los sitios dejados vacantes en los organismos provinciales.

La derrota de Menem-Romero y la negativa de ambos de no comparecer en la segunda vuelta electoral, hecho sin precedentes en la historia electoral donde rige el “ballotage”, modificó los planes de Romero que, precipitadamente, regresó a Salta para imponer una nueva reforma de la Constitución. Esta vez, se trataba de introducir una palabra y una coma en la cláusula referida a la reelección del gobernador y vice de la Provincia. Una vez más, Wayar vio diluida la posibilidad de ser gobernador. Por tercera vez, tuvo acompañar como Romero como candidato a vicegobernador. Pero ésta, se dijo, sería su último turno en la segunda línea.

Ahora parece que “la cuarta es la vencida”, aunque siempre se lancen a rodar rumores de posibles arreglos no previstos entre Romero y Kirchner. Tampoco se descarta la posibilidad, que algunos temen y otros esperan, que se formalice un amplio frente electoral kirchnerista que postule a Urtubey como candidato a gobernador. Mientras esto no suceda y no se conozcan las propuestas y las listas de candidatos de ese eventual frente, no se podrá contar con sondeos de intención de voto confiables. En el comando de Urtubey se dice que el hecho que los seguidores de Wayar se estén mostrando más agresivos es una señal que advierten que ya comienzan a asomar nubarrones en su inicial optimismo.


Más artículos de la categoría Política
 

Publicidad

Nuestros números




visitas acumuladas

Hay 4 invitados en línea
eXTReMe Tracker