La masiva movilización docente desmorona la estrategia del gobierno de Salta |
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Escrito por el jueves, 29 de marzo de 2007 (Ha sido leído 2108 veces) Entre cinco mil y siete mil personas marcharon ayer por el centro de la ciudad de Salta en apoyo a las demandas de los docentes que, desde hace treinta y dos días, permanecen en huelga reclamando que el gobierno mejore sus salarios, uno de los más bajos del país. Desafiando una intensa lluvia, desde las once de la mañana, compactas columnas de manifestantes recorrieron el centro de la ciudad. A esta multitudinaria marcha, la quinta en un mes, se sumaron otros gremios en conflicto y fueron acompañadas de marchas similares en casi toda la Provincia. También anuncian actos de adhesión a los docentes salteños en Buenos Aires y en provincias argentinas. Ayer, el acatamiento al paro osciló entre el 60% y el 80%. Más docentes se plegaron a la medida de fuerza, después de los anuncios del gobierno y de las amenazantes declaraciones de sus funcionarios. La casi totalidad de los suplentes convocados decidió no hacerse reemplazar a sus colegas en huelga. “La estrategia del gobierno para intentar reemplazar a docentes titulares por suplentes fracasó en todo sus términos no solamente en Salta Capital sino también en el interior”, aseguró el vocero de la asamblea de docentes auto convocados, Víctor Gamboa. Gamboa explicó que “los mismos reemplazantes no quieren ocupar el lugar de un trabajador docente que está en la calle no por decisión propia sino por decisión del gobierno de la Provincia que, en lugar de dar una solución, firma una resolución para tratar de amedrentar a los maestros en conflicto”. Gamboa dijo que la ministra de Educación, María Ester Altube, fue quien tomó la iniciativa de cortar el diálogo. “¿Cómo se puede dialogar bajo la amenaza de reemplazar a quienes estamos e huelga?”, preguntó Gamboa. Con aplausos de vecinosLas compactas columnas de manifestantes fueron aplaudidas por transeúntes y vecinos que asomaron a balcones o salieron a las puertas de sus casas. En las principales ciudades del interior de la Provincia también se realizaron masivas movilizaciones que, en algunos casos, incluyeron cortes de rutas, instalación de ollas populares y de carpas. Los organizadores estimaron que en cada cuadra se concentraron hasta mil manifestantes. El oficialismo, la mayor parte de la clase política y de los legisladores dan señales de estar viendo el conflicto como un acontecimiento ajeno y distante. Mientras la propaganda del gobierno y la publicidad de campaña de los candidatos están saturadas con anuncios de logros en materia educativa y de promesas garantizar la igualdad de oportunidades, dotando a Salta de una educación de calidad, la percepción social y los datos de la realidad desmienten clamorosamente ese triunfalismo, más virtual que real. Después de un largo silencio esta noche, durante casi una hora, el gobernador Romero se propone contraatacar respondiendo preguntas en el programa "Cara a cara" que emite un canal de cable local. Aunque hacia afuera el gobierno se esfuerza por aparentar cohesión y firmeza ante estos conflictos, hacia el interior del poder local se multiplican los desacuerdos y los descontentos. El gobierno no parece dispuesto a ceder a las presiones y el gobernador Romero recurre al “no les tengo miedo” para demostrar que puede acabar con el conflicto con pulso firme antes que con debilidad. El gobierno parece dispuesto a pagar los costos sociales de esta prolongada medida de fuerza pero no está tan decidido a hacerse cargo de los costos políticos que puede tener. “¿Cómo quedará parado ahora el mensaje de Wayar diciendo que él garantiza la continuidad de la política de Romero?”, es la pregunta que se hace en los comandos de campaña opuestos a Wayar. Otro revés para el gobiernoLa masiva respuesta a la convocatoria constituye un revés para el gobierno que intentó aislar socialmente la protesta, ensayando enfrentar a padres de alumnos con maestros y culpabilizando a éstos por el “daño que ocasionan a los niños”. El gobierno está alentando a personas allegadas al oficialismo para que firmen presentaciones ante la justicia contra los docentes en huelga. También, marca el fracaso de la ofensiva que el gobierno lanzó en medios de comunicación oficialistas para desacreditar el movimiento docente, identificándolo con grupos de extrema izquierda. Lo que cada día está más claro es que el gobierno subestimó la representatividad del sector docente opuesto al gremio oficialista que, desde hace doce años, con denuncias de fraude y con abierto apoyo del gobierno local, controla Virgilio Choque. Desde mediados del año pasado, el gobierno eludió responder a los pedidos de los docentes, hoy en huelga, de iniciar negociaciones sobre el tema salarial. Los funcionarios estaban convencidos que el siempre previsible acuerdo con Choque alejaría los riesgos de conflicto, lo que no ocurrió. Los medios de comunicación del gobierno no dieron cifras de manifestantes y tampoco mencionaron el carácter masivo de la convocatoria, pero si destacaron la presencia de organizaciones de izquierda, el bloqueo de la estación Terminal de micros, de la ruta de acceso a la ciudad y los problemas ocasionados a la circulación de vehículos en un sector de la ciudad. La mayoría de los manifestantes no participó en estas acciones que algunos consideran contraproducentes, además de dar pretextos al gobierno para intentar ocultar la importancia de las movilizaciones, enfatizando en los cortes de ruta.
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