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López Murphy dice que 'en la Argentina se castiga duramente al interior y al agro'
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López Murphy dice que 'en la Argentina se castiga duramente al interior y al agro'
sáb
31
jul 2010
| López Murphy dice que 'en la Argentina se castiga duramente al interior y al agro' |
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Escrito por el sábado, 31 de marzo de 2007 (Ha sido leído 3551 veces) “En la Argentina se castiga duramente al interior y a la producción agropecuaria. No tendremos Nación próspera con provincias raquíticas y con población concentrada en las grandes urbes y dependientes del clientelismo político”, afirmó Ricardo López Murphy, líder de “Recrear Argentina”, precandidato a la presidencia de la Nación y economista. El dirigente explicó su posición sobre la cadena agroindustrial y señaló algunas líneas sobre lo que se debe hacer geopolíticamente en la Argentina. López Murphy, expuso las ideas de su partido sobre la crisis del sector agropecuario en “Expoagro”, en la ciudad de Junín, Provincia de Buenos Aires. Lo hizo en el panel “Dirigentes nacionales y la visión de la Argentina productiva”, en el que también opinaron Elisa Carrió, Mauricio Macri, Rubén Giustiniani, el presidente de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales, el gobernador de Neuquén Jorge Sobisch y la diputada nacional María del Carmen Alarcón, productora y dirigente agraria de la Provincia de Santa Fe. Este es el texto de su exposición, organizada en siete temas: 1- En todo el mundo se subsidia al campo y al interior, a fin de asegurar la ocupación del territorio y la cohesión nacional. Contrariamente en Argentina, se castiga duramente al interior y a la producción agropecuaria. Esa decisión de hacer “raquítico” al interior y favorecer a las megas urbes, más allá del problema de la composición de nuestra producción, daña la seguridad nacional de la Argentina y su realización como Nación. No puede existir una Nación próspera si tiene un interior raquítico y con el grueso de su población concentrada en megas urbes, dependiendo del clientelismo político. Por ese camino, la Argentina no tiene futuro. Entendámoslo, no se trata de un problema agro versus ciudad, sino que el país necesita una política integral para su desarrollo. Y es la tributación exagerada y descomunal que existe sobre el interior y sobre la producción agropecuaria, lo que acentúa el despoblamiento. 2- El sistema de retenciones es perverso, en dos dimensiones. En primer lugar, porque hace inviables a las zonas más marginales. Las retenciones son, para entenderlo gráficamente, como si se agrandaran los costos de transporte. Las retenciones hacen que las tierras marginales queden desocupadas. El impacto es brutal. En segundo lugar, las retenciones nos degradan tecnológicamente. Las tecnologías modernas requieren que los insumos reciban el mismo tratamiento que los productos. Si los productores se ven obligados a vender a 2 y comprar a 4, van a usar una tecnología atrasada, forzados por las condiciones económicas. No es cierto que se necesiten las retenciones: no es cierto técnicamente, ni fiscalmente, ni para la distribución del ingreso. 3- Este diseño de políticas nos quita autoridad y legitimidad para reclamar internacionalmente. El sistema está mal diseñado. ¿Cómo vamos a reclamar al mundo que retiren los subsidios de las tesorerías de los países más desarrollados a los productos de los países más ricos, si nosotros ponemos un impuesto descomunal a nuestros productores? ¿Con qué legitimidad vamos a reclamar que se acabe ese escándalo de discriminación? Yo diría: nosotros no necesitamos ayuda, necesitamos oportunidades. No las vamos a tener con las tesorerías subsidiando y con nuestro gobierno exaccionando a nuestros productores. 4- En este punto se ubica algo que está en el corazón de nuestras dificultades: la informalidad. La falta de un diseño y funcionamiento correcto del Estado determinó que se recurra a sistemas más groseros y brutales, como es el de poner retenciones a las exportaciones. El país necesita que tengamos un sistema formal.Y quiero decirles a ustedes, con total sinceridad: no es posible tener un sistema formal, con impuestos suecos y servicios haitianos. No es posible cobrar impuestos extravagantes. Y la Argentina tiene un régimen de impuestos extravagantes. Encima ahora lo tenemos al gobernador de la Provincia deBuenos Aires, Felipe Solá. Nosotros vamos a defender en la campaña electoral ese otro punto de vista: el de los contribuyentes, el de los que trabajan y producen. Eso requiere que la Argentina se comprometa a sacar los impuestos extravagantes. Esta es una definición importante. En el resto del mundo no existen los impuestos a las exportaciones, a los cheques, a las amortizaciones. Mi compromiso es: con nosotros se acaban los impuestos extravagantes. 5- El federalismo. ¿Por qué tenemos esos impuestos? No sólo por la incapacidad para hacer funcionar el sistema eficazmente, sino porque son esos impuestos los que permitieron crear la gigantesca piñata presidencial, que prostituye nuestro sistema político. Por eso tenemos gobernadores e intendentes que se pasan de partido, se vuelven travestis con tal de participar de esa piñata. Si no le sacamos la piñata a Kirchner, no hay solución. Si Kirchner sigue con la piñata, no hay solución. Necesitamos una solución integral, que requiere una reforma tributaria global. Y esta debe atender a la formalidad y a crear condiciones parejas. 6- El campo, la producción agroindustrial y la Argentina, lo que necesitan es una cultura del ciudadano. La cultura de la libertad es una cultura del ciudadano. Reglas parejas para todos, reglas igualitarias para todos. Para que sea el mérito y el esfuerzo lo que nos haga progresar en la vida. La cultura del trabajo, hacia eso debemos trabajar. Esa es la reforma tributaria integral: la reforma que impida la distorsión del federalismo y la concentración del poder en la Presidencia de la República. Necesitamos también, para no cometer los errores de ayer, tener disciplina. Y yo quiero explicar algo que es vital para la producción agroindustrial: ¿Por qué la Argentina en el pasado tuvo atraso cambiario? ¿Por qué a veces se apreció el tipo de cambio? No mintamos más: eso ocurrió en la década del ´90 porque el gobierno del Presidente Menem se endeudó en 110.000 millones de dólares. Si el Estado se endeuda en 110.000 millones de dólares, hace pomada la producción, las exportaciones y sólo genera pobreza a futuro. Nuestro compromiso en este tema es tajante. Nosotros no queremos la deuda. La deuda no genera riqueza sino pobreza. La deuda embrutece. Por eso, con nosotros va a haber disciplina fiscal. Creemos firmemente que lo que genera riqueza es la inversión en máquinas e infraestructura, no en bonos. El día que los argentinos entiendan que no se gana con los déficit fiscales, con la indisciplina y con los bonos, sino que se gana con el sudor de la frente. La contribución del Estado va a ser –si a nosotros nos toca la conducción del país- que no va a haber deuda pública neta. Vamos a trabajar para que la deuda externa pública sea inferior a las reservas. Yo les puedo asegurar que con esa regla, jamás tendremos atraso cambiario. Por último y para cerrar mi exposición, les quiero decir que el control de precios nos lleva al secretario de Comercio, Guillermo Moreno. No es Moreno lo anormal. Cuando tenemos control de precios, terminamos destruyendo el INDEC, el servicio civil y terminamos cayendo en los matones a cargo. Para terminar con Moreno, con esa cultura, debemos comprometernos con la libertad, la misma que tienen los países exitosos, con Estado de Derecho, libertad de prensa, federalismo, división de poderes y en ultima instancia, políticas transparentes. Ese es nuestro compromiso”. |
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