'El rasgo filosófico básico de una acción libre es su carácter imprecedible' |
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Escrito por el jueves, 03 de mayo de 2007 (Ha sido leído 3060 veces) Hace algunos meses, un buen amigo me sentó a su mesa para contarme -en tono casi confidencial- dos preocupaciones que lo tenían a mal traer: el crecimiento constante de la audiencia de Iruya.com y de la calidad de sus contenidos y la posibilidad de que este nivel de audiencia pudiera ser utilizado, por quien suscribe o por cualquier otro creador de contenidos, para apoyar o dejar de apoyar a un candidato determinado en las próximas elecciones a gobernador de Salta. En términos rigurosamente técnicos, mi contertulio habló de "aumento del tráfico", lo que revela su buen conocimiento de la terminología propia del mundillo de las redes. Sin embargo, en tono de broma, le advertí que prefería utilizar la vieja expresión "audiencia" para referirme a la cantidad de usuarios y visitantes que nos favorecen diariamente, ya que la palabra 'tráfico' en la política salteña tiene, por así decirlo, muy mala prensa, y, en el peor de los casos, produce una identificación mental automática con algunos sectores políticos claramente definidos. Felizmente, la broma no distrajo a mi amigo de su objetivo y, en tono casi imperativo, me pidió una definición al respecto. Comencé por decirle que, a diferencia de otros sitios que se autodefinen como 'libres', pero que en realidad se muestran como esclavos de una ideología determinada, el nuestro es un espacio difícilmente clasificable, que se presta -poco y mal- a ese fino proceso de etiquetado de las ideas con que el poder dominante pretende asegurar su hegemonía. Parafraseando a Bernard Crick, le dije también que el rasgo filosófico básico de una acción libre es su carácter imprecedible, en el sentido de que una acción libre no puede ser impuesta o determinada por ningún tipo de circunstancias que la hagan necesaria. Para Crick, sólo las autocracias eficaces son predecibles, y concediendo que el Régimen de Salta sea eficaz, de lo que estamos seguros es de que la contienda electoral sólo tiene por objeto cambiar una autocracia por otra, o quizá por la misma. Lo que está en juego, en cualquier caso, es su eficacia y, por consiguiente, su predictibilidad. Los que pensamos libremente y nos esforzamos por expresar con libertad nuestros pensamientos, no tenemos, afortunadamente, ese problema. Tampoco, por cierto, nos atenaza el miedo a coincidir o a disentir con nadie, ni nos paraliza la falta de consenso. Mi amigo puede, por tanto, dormir tranquilo y olvidarse de los desvelos que le produce nuestro crecimiento. Más artículos de la categoría Política |





