En Salta el oficialismo sigue castigando a los disidentes
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Escrito por Iruya.com, el jueves, 10 de mayo de 2007 (Ha sido leído 2781 veces) En Salta el oficialismo sigue castigando a la disidencia, presionando a empleados públicos y abusando de los recursos oficiales puestos al servicio de la campaña del vicegobernador Walter Wayar. A la que aplicó en estos últimos doce años a los partidos de oposición, se añade la que ahora está cayendo sobre los dirigentes que decidieron apartarse del Partido Justicialista para acompañar la candidatura a gobernador de Juan Manuel Urtubey.
 Ministro David, candidato a vicegobernador En acto de campaña del oficialismo, aunque sin mencionarlos por su nombres, el vicegobernador Wayar calificó de “traidores”, “desleales”, “arribistas” y “cobardes” a Urtubey y a sus seguidores. Wayar fue más allá en los insultos y dijo que estos “huyeron como ratas por tirante” cuando se presentaron dificultades. "Nosotros no arrugamos". El tono de las intervenciones de Wayar arrancan aplausos entre sus seguidores pero están provocando un creciente rechazo en el electorado independiente, que es la mayoría aquí.
También los comparó con “serpientes” rastreras y añadió que a todos ellos “no tienen eso que hay que tener bien puesto para ser valientes y tener el valor del corazón para dar la batalla”. Dijo que Urtubey se abrazó con el ex gobernador justicialista Hernán Cornejo, al que fustigó, y “ahora es candidato de la dictadura”. Wayar relató que en el 1987, él le había advertido al ex gobernador Roberto Romero que "la candidatura de Cornejo tiene mal olor. Le teníamos desconfianza a Cornejo y tuvimos razón".
Algo más que retórica inflamada
Las sanciones no quedan en la encendida retórica de Wayar. Se concreta en sanciones administrativas que incluyen a funcionarios cuyos contratos están siendo cancelados y también a empleados públicos de planta permanente, sobre los que se están ejerciendo fuertes presiones para impedirles colaborar con la campaña de Urtubey. Asesores de campaña del vicegobernador Wayar propondrá que los empleados públicos firmen declaraciones adhiriendo públicamente a él.
Las presiones se extienden a todos los municipios de Salta y están afectando no sólo a intendentes y concejales sino también a comerciantes, a docentes, a vecinos y a beneficiarios de planes sociales financiados con fondos nacionales. A medida que se aproxime la fecha de las elecciones, esas presiones serán más intensas. Las amenazas de retirar las ayudas sociales volverán a estar a la orden del día. Los controles son más directos, más intensos y efectivos en las pequeñas poblaciones pues los funcionarios conocen al detalle a sus vecinos.
Agravios a una diputada
Esta semana la diputada provincial Nora Giménez, candidata a intendente de la Ciudad de Salta por el frente liderado por Urtubey, formalizó su renuncia al bloque del Partido Justicialista. Nora Giménez, dirigente de larga trayectoria en el peronismo que fue encarcelada siete años durante la última dictadura militar, decidió renunciar al bloque oficialista y se constituir en solitario un nuevo bloque parlamentario denominado Bloque Justicialista Eva Perón.
Con esta decisión ahora son nueve los bloques de esa Cámara: Justicialista, Renovadores, Bloque Renovador Federal, Frente para la Victoria, Unión Cívica Radical, PO, Independiente, Confluencia Argentina y Eva Perón, estos tres últimos, con un solo diputado.
Aunque Giménez anticipó su intención de renunciar y explicó los motivos de su alejamiento, el diputado oficialista Pablo Kosiner descalificó a la diputada acusándola de haber incurrido en una traición hacia el justicialismo. Kosiner, comparó a Giménez con la actitud del diputado nacional Juan Carlos Lorenzo, “Borocotó”, que al día siguiente de ser electo por un frente opositor a Kirchner, declaró su adhesión al presidente de la Nación y se sumó a su sector.
Campaña con golpes bajos
Los dichos de Kosiner fueron considerados como parte de los golpes bajos que el oficialismo está aplicando a la oposición y que anticipan una campaña oficialista más cargada de agravios que de propuestas. “Nosotros no sabíamos que ella iba a hacer leer una carta, que debería haber sido presentada directamente al bloque, por lo tanto eso me obligó a tener que responder públicamente”, justificó Kosiner.
La diputada Giménez dijo estar dolida con el ataque de Kosiner, “porque somos amigos y estas cosas son difíciles y muy caras en la vida política y personal. Creo que nosotros tenemos que aprender a resolver maduramente las diferencias. Los dirigentes y candidatos que acompañamos a Urtubey nos comprometimos a ser protagonistas de una transición sin agravios, sin persecuciones y sin enfrentamientos. Giménez mencionó varios casos de persecución política. Uno de ellos es de Cristina Lobo. “Esas son situaciones claras de persecución lo tenemos que decir con todas las letras”.
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