Elisa Carrió en Salta: 'La opción es narcotráfico o desarrollo regional' |
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Escrito por el sábado, 30 de junio de 2007 (Ha sido leído 1593 veces) Salta debe elegir entre ser centro del narcotráfico del norte argentino o constituirse en eje geopolítico de desarrollo regional, dijo ayer la candidata a presidente por la Coalición Cívica, Elisa Carrió, mientras la aplaudía un público que había colmado ayer viernes el Centro Argentino de Socorros Mutuos de la ciudad de Salta. Esa fue una de las pocas alusiones a la situación provincial del discurso que se agregó, en la agenda de la ex diputada, a una conferencia de prensa, un encuentro con dirigentes de las fuerzas políticas que apoyan la Coalición Cívica y una reunión con el arzobispo de Salta, Mario Cargnello.
Para hacer más dramática la alternativa que planteaba a los salteños, Carrió subrayó que cuando el narcotráfico empieza a formar parte del entramado económico y social de una región, “hay un punto de no retorno”. La dirigente había comenzado su discurso evocando su primer viaje a Salta, y aunque dijo que en esta ocasión volvió a impresionarse por la belleza de la provincia, aseveró que en ella puede constatar una “pobreza de una densidad tal, que hiere la libertad”. No quiso, al menos en el discurso dado en el Centro Argentino, hacer alguna crítica explícita al gobierno provincial de Juan Carlos Romero. En cambio, su mensaje tuvo siempre de contrapunto al gobierno del presidente Néstor Kirchner, a quien acusó de querer quedarse con los recursos energéticos del país. “La compra de Repsol YPF por parte de Eskenazi (empresario petrolero ligado al presidente en la provincia de Santa Cruz) significará que Kirchner y sus amigos se quedarán con el petróleo de la Argentina”, dijo en uno de sus pasajes más vehementes. Iluminada por un potente reflector que resaltaba su pelo rubio y su vestido de tonos claros, Carrió encendió un cigarrillo en medio de su discurso mientras avanzaba en un mensaje claramente opuesto al del gobierno nacional. “¿Me siguen?”, preguntaba al público de vez en cuando, al tiempo que hilvanaba sus ideas. “No es cierto que la República sea un valor de la derecha. Sólo la ignorancia lo ha hecho creer. La República ha sido impulsada en Argentina por sus dirigentes más progresistas”, enfatizó en un momento del discurso. Y, como dando una definición de lo que entendía por República, enfatizó en un momento. “Queremos un país en donde todos tengan igual derecho a ser libres”. Ya había expresado por entonces uno de los ejes de la propuesta de Coalición Cívica: el de la redistribución del ingreso que implique un nuevo esquema impositivo y la garantía de un ingreso mensual a todos los niños del país, administrado por la madre, con la condición de que se asegure su concurrencia a la escuela y de que coma en la mesa familiar. Así, según la dirigente, se acabaría con el clientelismo político derivado del asistencialismo. “Tenemos que dejar de usar a los pobres”, repitió, y puntualizó que su aspiración es que los pobres puedan, en diez años, llegar a incorporarse a la clase media. “Pero la clase política argentina ha instalado una fábrica de pobres en el conurbano bonaerense sólo porque le sirve a sus fines”, añadió. Tal vez en apoyo al periodista Martín Güemes que lo acompañaba en el estrado y que aspira a una banca en el Congreso, Carrió dijo que el país necesita diputados nacionales que sepan leer y escribir, porque de otra manera “la democracia se convierte, como dijo Borges, en un abuso de la estadística”. Cuando ya la conferencia se diluía y empezaban a moverse las sillas, Carrió hizo una última alusión local. “Quienes tenemos conocimientos, aseveró, debemos estar no en la trinchera sino en el frente de la lucha contra la pobreza, como lo hizo Martín Güemes”. A su lado el aspirante a diputado nacional miraba con cierta incertidumbre a la candidata, quien en un segundo se dio cuenta de la ambivalencia del mensaje. Así que aclaró. “No él, sino su antecesor”. Más artículos de la categoría Política |





