| Cornish Pasties ¿antepasados de nuestras empanadas? |
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Escrito por el sábado, 20 de marzo de 2004 (Ha sido leído 11061 veces) Las similitudes históricas y culturales entre nuestras empanadas salteñas y los cornish pasties son bastante llamativas. Aunque carecemos, por el momento, de elementos de convicción debidamente contrastados, hay quien se atreve a especular con que los mundialmente famosos 'pasties' son los ilustres antepasados de la sabrosa empanada que conocemos en todo el centro-oeste sudamericano y que tiene en la ciudad argentina de Salta su indisputada capital universal. María de Castillo En 1999, William Grimes, periodista del prestigioso New York Times, sorprendió a los lectores de todo el mundo al afirmar que en el condado de Cornwall (al sudoeste de Inglaterra), la cuna de los cornish pasties, se registraba "la mayor densidad de mala comida por milla cuadrada que en cualquier otro lugar del mundo civilizado" y que, en el caso de los pasties, "a lo mejor servían para trancar la puerta". La reacción de los fabricantes de pasties no se hizo esperar. Una dama de Cornwall llamada Ann Muller, propietaria de un exitoso local de venta de pasties, que ha recibido varios premios (lo mismo que nuestras más famosas empanaderas), reaccionó de un modo bastante menos civilizado que el célebre cocinero salteño. Lo hizo quemando una bandera norteamericana en público. El incidente está recogido en una crónica de la BBC que puede leerse en esta dirección. La explicación de la empanadera inglesa fue que mucha gente depende de la industria del pasty en Cornwall y que un comentario periodístico de esas características ofende al pasty como símbolo nacional de Cornwall, de allí que decidiera atacar, en represalia, al que probablemente sea el símbolo más venerado por los norteamericanos: su bandera de barras y estrellas. Fabricación de Cornish Pasties Puede que los salteños y los cornish no tengan una empanada en común, pero al menos demuestran la misma pasión y vehemencia cuando de defender sus tradiciones se trata. Hace poco, con ocasión de la presentación del libro "141 Obras Maestras de la Cocina Universal", en el Fórum de las Culturas de Barcelona 2004, el cocinero Ferrán Adrià ha recordado que la pérdida de platos como el gazpacho andaluz o la crema catalana es equiparable a la pérdida de la Catedral de Colonia o de una obra de Miguel Ángel. Las empanadas salteñas poseen un valor cultural similar, cuando no mayor, a los platos citados por Adrià. A continuación, ofrecemos a nuestros lectores y devotos de la empanada salteña, un artículo de Christopher Lean, traducido por nosotros del inglés, que relata la historia de los cornish pasties y revela interesantes debates y polémicas acerca de su preparación. THE CORNISH PASTY - Por Christopher Lean Alguna vez se dijo que el diablo jamás se atrevería a cruzar el río Tamar en dirección a Cornwall (Inglaterra) por miedo a terminar como relleno de un cornish pasty. Durante siglos, los de Cornwall han venido rellenando sus famosos pasties con casi cualquier ingrediente que usted se atreva a imaginar. El relleno tradicional es, por supuesto, carne y papa, habitualmente con trozos de cebolla y nabo mezclados, pero el humilde pasty puede ser encontrado también en muchas otras formas. Los rellenos populares, a lo largo del tiempo, han incluido huevo, bacon, conejo, manzana, higo y pasas. No existe prácticamente límite para los sabrosos rellenos que se pueden encontrar cuando usted da el primer bocado a un delicioso y crujiente pasty. Sorprendentemente, en una región en la que el mar juega un papel tan importante en la vida cotidiana, el pescado nunca ha sido considerado un relleno adecuado para los pasties. De hecho, los pescadores más supersticiosos de Cornwall se niegan a llevar los pasties a bordo de su embarcación en la creencia de que ello les traerá mala suerte. El pasty evolucionó originalmente al compás de las necesidades de los trabajadores de las minas de plomo, aquella otra grandiosa -aunque ahora tristemente decadente- industria de Cornwall. Un alimento caliente rodeado de un envoltorio de pasta constituía un lunch muy práctico (un 'croust' como ellos le llamaban) dentro de los oscuros y húmedos túneles de la mina. En algunas minas se había llegado incluso a construir gigantescos hornos en la superficie para mantener los pasties de los mineros bien calientes hasta la hora de comerlos. La tradición señala que los pasties originales contenían carne y vegetales, por un lado, y jamón y frutas, por el otro, para proporcionar a los esforzados trabajadores "dos vías". Las amas de casa de Cornwall solían incluso marcar las iniciales de su marido en el lado izquierdo de la masa de los pasties para evitar las confusiones a la hora del almuerzo. Esta técnica era particularmente útil cuando un minero deseaba reservar una esquina de su pasty para más tarde, o bien si quería dejar ese trocito para los "knockers". Los knockers eran los duendecillos de las minas, de los que se pensaba que acarreaban a los mineros toda clase de desventuras, a menos de que fueran neutralizados con una pequeña cantidad de comida, tras lo cual estaba comprobado que eran una fuente inagotable de buena suerte. Ann Muller Nadie conoce con certeza los verdaderos orígenes del pasty, aunque pueden rastrearse, por lo menos, hasta la Edad Media. Se cree que una de las esposas de Enrique VIII, Jane Seymour, disfrutaba de sabrosos pasties en numerosas ocasiones. Con el correr del tiempo, el pasty se ha expandido por todo el país y el mundo. Variaciones del mismo plato pueden ser encontradas en condados tales como Yorkshire, Lancashire y Cumberland, aunque también se ha sugerido que los mineros de Cornwall introdujeron el pasty en estos lugares cuando abandonaron Cornwall y se trasladaron al norte del país en busca de trabajo. Los emigrantes de Cornwall también introdujeron el pasty en el continente americano. Son muy populares en partes de los Estados Unidos, así como también en la Argentina y Méjico. Dependiendo del lugar al que vaya, los pasties adoptarán toda clase de formas y tamaños. Hace poco, un grupo de jóvenes granjeros de Cornwall estableció el record del pasty más grande conocido por el hombre. El gigantesco pasty, que fue horneado en 1985, llevó siete horas de preparación y midió algo más de nueve metros. Sorprendentemente, se cree que este récord fue batido en mayo de 1999 cuando panaderos de Falmouth hornearon un pasty gigantesco con ocasión del primer Festival del Pasty de esta localidad. ¿Se parece a nuestra empanada? Mientras muchos habitantes de Cornwall todavía hornean los pasties en sus casas, el pasty se ha convertido en un gran negocio en tiendas y supermecados a través de todos el país. Actualmente se puede incluso encargar pasties a la puerta de nuestra casa con sólo una llamada telefónica. Cualquier hombre o mujer de Cornwall le dirán, no obstante, que el verdadero cornish pasty sólo puede hacerse en el horno de casa, del modo tradicional. La única forma de disfrutar de la experiencia de que se nos haga agua la boca con el sabor de un verdadero cornish pasty es hacer una visita al condado en que fue creado. |
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