Nueva hipótesis en el caso del supuesto parricidio
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Escrito por Iruya.com, el jueves, 23 de noviembre de 2006 (Ha sido leído 3703 veces) En las últimas horas se planteó una nueva hipótesis en relación al crimen del contador asesinado a puñaladas el mediodía del pasado sábado en su domicilio. Dos semanas antes de este hecho, el profesional habría recibido varias llamadas a su teléfono móvil con amenazas.
Esta mañana la justicia anunció que la causa pasó al Juzgado de Menores. También esta mañana un canal de televisión de la ciudad de Buenos Aires incluyó una supuesta frase del hijo de la víctima: “Yo maté a papá”. Ayer, el joven aseguró que es inocente.
En su edición de hoy, “Nuevo Diario”, citando fuentes calificadas, revela que el contador asesinado intervino como perito contable en la auditoria a la Sociedad del Estado Siglo XXI que explota el estadio mundialista Padre Ernesto Martearena”. En el informe final, esa auditoria señala graves irregularidades en el manejo de fondos en esa Sociedad que estuvo a cargo de funcionarios designados por el gobierno de Salta. A los subsidios que el Estado provincial debió otorgar a esa sociedad que resultó deficitaria, se añade el pedido de eximición del pago de deudas municipales por varios miles de pesos.
El contador formaba parte del Estudio Contable Miguel Hadad, se le consideraba un buen profesional, de transparente vida personal y católico practicante. Según “Nuevo Diario”, las reiteradas amenazas habían conseguido preocuparlo. “Esas amenazas, tenían que ver con su participación en esa auditoria”, pregunta el periódico. ¿Por qué no las denunció a la policía?
Un alumno disciplinado
El martes, el juez de instrucción Sergio Miranda ordenó la detención del hijo del contador. Ayer durante más de tres horas el adolescente, de catorce años, respondió preguntas del juez y negó haber atacado con un cuchillo a su padre. La madre, que es psicóloga, y los tíos del joven aseguraron que éste es inocente y que las sospechas sobre él no tienen fundamentos. Ayer la madre declaró ante el juez interviniente durante cuatro horas.
El director del Colegio Belgrano, del que es alumno el joven, dijo que éste es un alumno que tiene buenas notas y siempre observó buena conducta. “Nunca tuvimos que llamarle la atención por faltas de respeto” o actos de indisciplina. Abogados y profesionales dicen que no se pueden hacer conjeturas temerarias o incurrir en prácticas de periodismo sensacionalista o amarillo.
Por su parte, la familia afectada manifestó su disgusto por el tratamiento que la mayor parte de los medios locales está dando al tema. Por esto la familia decidió no hacer declaraciones a esos medios y sí hacerlo con el diario “Clarín” de Buenos Aires, que hoy publica una nota de su corresponsal Jesús Rodríguez.
 La prensa y la presunción de inocencia Según Rodríguez, la voz que se escucha en la grabación de la llamada telefónica del día del crimen hecha al 911 pidiendo auxilio, “no tiene tonada salteña, parece la voz de una persona de fuera”.
“Ese tipo de conductas poco éticas no sólo está dañando a una familia sino que están provocando una enorme conmoción social”, dijeron en alusión al título principal del diario “El Tribuno”. “Horrendo giro en el crimen del contador”, fue el título de portada de la edición del miércoles 22 de ese diario.
La frase que cerraba la crónica estaba a tono con ese titular: “Todos los caminos conducían al adolescente”.
Por su parte el secretario de Seguridad de la Provincia, Gustavo Ferraris, también aventuró opiniones. El funcionario consideró que las contradicciones en las que habría incurrido el joven serían las razones por las que el magistrado ordenó su detención.
Trascurridas pocas horas después del crimen, Ferraris aseguró que no había indicios de la presencia de una tercera persona en casa de Giménez Gambetta en el momento del hecho. El funcionario añadió que había muchas contradicciones en el primer relato del joven.
Piden cautela al periodismo
La asesora de Menores Adriana Betella pidió que los medios de comunicación sean respetuosos y tengan cautela en el tratamiento de este caso. También el juez recordó las normas vigentes y que este caso se encuentra aún bajo secreto de sumario. Según algunos medios periodísticos locales, el secreto del sumario alcanza a las partes, pero no al periodismo cuya obligación es informar.
La relevancia dada al caso en los titulares de prensa, el tono de éstos y el de las notas sobre este hecho se apartan de las pautas sugeridas por la asesora de Menores y contradicen los Códigos de Ética periodística, sobre todo cuando los presuntamente implicados en este tipo de hechos son menores de edad.
El Código de Ética de periodistas de Québec, considerado precursor en el mundo, señala que: “Los periodistas debe respetar la presunta inocencia de todos los ciudadanos”. Aún en el caso de que las personas implicadas sean mayores de edad, los periodistas “deben asegurarse de que no les presenten como criminales”. “Los periodistas deben ser cautelosos sobre revelar la identidad de los sospechosos”. Algunos entienden que estas pautas deben ser observadas aún con mayor cuidado en el caso que los imputados sean menores de edad. Más artículos de la categoría Sociedad |