María Nieves de la Serna Bilbao |
|
|
Página 2 de 2 ¿Qué tal se lleva el trabajar tan cerca el uno del otro y en los mismos temas? Lo llevamos muy bien. No nos podemos quejar. Hemos encarado muchos proyectos juntos y pienso que lo hemos hecho así porque nos llevamos bien. Si no, hubiéramos tirado cada uno para su lado. No competimos. Yo por lo menos no lo veo así. Esto indica que no existen especiales diferencias, lo que no significa que no discutamos sobre muchos aspectos. No obstante, creo que hemos logrado trabajar en equipo, cosa que a veces parece difícil y lo llevamos bien. De mi marido, precisamente, fue la idea de comenzar a investigar temas de biotecnología, que es en lo que estamos trabajando ahora. Cuéntanos un poco más acerca de esta interesante materia. Empezamos a estudiar la regulación jurídica y, más que nada, administrativa, es decir, la necesidad de que el poder público regule, intervenga y controle todas las aplicaciones y adelantos médicos en el ámbito de la genética y, en un sentido más amplio, en todo lo que se denomina biotecnología. La biotecnología es muy amplia: incide por ejemplo sobre el ámbito de la alimentación, de la agricultura, trata de los transgénicos y comprende el ámbito de los animales. Nosotros no tocamos estos temas; estamos centrados en el ámbito humano, en las técnicas médicas que afectan al ser humano, como pueden ser los estudios de datos genéticos, las células embrionarias o las células madre. Estudiamos temas como la justificación competencial del poder público, a quién le corresponde regular estas materias (legislador estatal o autonómico), hasta dónde las puede regular y cómo se delimita ese ámbito competencial. He trabajado mucho el dato genético y, en especial, su protección jurídica. Aún no lo he plasmado por escrito pero he trabajado bastante este tema. En este momento me encuentro estudiando el tema de la sangre del cordón umbilical y, en concreto, el debate que existe entre quienes abogan por una regulación jurídica que permita la existencia sólo de bancos públicos y quienes demandan un sistema regulatorio que contemple la existencia también de bancos privados, es decir un sistema mixto. ¿Qué grado de desarrollo tiene esta materia en España en comparación con el resto de países europeos? España hace tiempo cuenta con una regulación sobre esta materia, y casualmente hace unos días la han modificado, con una polémica que luego te contaré. Italia, por ejemplo, cuenta con una regulación donde prohíbe la existencia de bancos privados; sin embargo, países como el Reino Unido o Alemania, permiten la coexistencia de bancos públicos y privados. En España, en este momento existen siete bancos públicos. Y España es el primer país europeo, y el segundo en el mundo, después de Estados Unidos, en cantidad de unidades de sangre de cordón umbilical almacenadas. Entre estos bancos se encuentran, por ejemplo, el del Hospital de la Vall d'Hebron de Barcelona o el del Hospital 12 de Octubre de Madrid, que son bancos modélicos en su funcionamiento y en su sistemática de trabajo. La Unión Europea, que es la que más o menos fija un criterio homogéneo para todos, no entra en el tema del carácter público o privado de los bancos. Su principal preocupación -y éste es un tema muy importante- es la homogeneidad de criterios a la hora de utilizar y procesar estas unidades de sangre de cordón umbilical (SCU) y cualquier célula o tejido que se utilice. Porque hasta ahora estos cánones en Europa no son homogéneos. El objetivo de la regulación de la UE es evitar la transmisión de enfermedades y garantizar que, sea un hospital de Rumanía, de España, de Francia o de Portugal, la unidad de SCU que se utilice reúna los mismos cánones de seguridad y de calidad de tal forma que pueda utilizarse indistintamente en cualquier lugar sin ningún peligro para las personas. España se encuentra en un nivel igual al de otros países avanzados. Los bancos españoles tienen un nivel de calidad homologable a la de los mejores bancos europeos y prueba de ello es que de España se han sacado y utilizado unidades de sangre por otros países. Lo cual quiere decir que no solamente el almacenamiento sino también el procesamiento y la utilización posterior están aquí muy bien organizados. Como he dicho, en España sólo existen bancos públicos, pero a principios de este año la Comunidad de Madrid publicó una normativa que permitía la existencia de bancos privados. Esta norma fue impugnada por el Gobierno Estatal y cautelarmente suspendida por los Tribunales. Ahora con la nueva regulación que saca el Estado se limita la posibilidad de que existan bancos privados, dado que se impide que cualquier banco que almacene sangre de cordón umbilical obtenga beneficios económicos. Esto ha desatado una polémica que ha llevado a los empresarios interesados en instalar sus bancos de sangre de cordón umbilical a impugnar la norma. Y lo mismo ha hecho la Comunidad de Madrid. ¿En qué estado de elaboración se encuentran estas materias en tu área de investigación? Tenemos un proyecto que termina este año, cuyo director es Tomás de la Quadra. Hemos trabajado todo el año estas materias y confiamos poder continuarlas y plasmarlas en libros, para que tengan una mayor difusión. Hay muchas materias relevantes en este ámbito como la reproducción humana asistida, la congelación de los espermas, los óvulos y de embriones. En estos últimos hay muchos problemas éticos que no entran en el ámbito jurídico. El ámbito jurídico regula la creación de los distintos comités éticos, composición, funcionamiento, supuestos en los que se les debe consultar, etc. Actualmente, existe un proyecto de Ley de investigaciones biomédicas que persigue la regulación de los distintos retos que plantean las investigaciones biomédicas fijando unos criterios en las investigaciones con muestras biológicas humanas o en la regulación del dato genético o en los biobancos. Por tanto, cualquier proyecto de investigación médico que utilice o que vaya a utilizar células humanas o embriones requiere la autorización de los titulares de la muestra, custodia de esos datos y confidencialidad de los mismos, autorización de la autoridad competente, creación de un comité que evalúa que se cumplan todos los requisitos jurídicos exigidos, etc. etc. Todo eso es jurídico. Eso es lo último en lo que estamos trabajando. Te llevo de regreso a Salta. ¿Cómo ves el presente y el futuro de nuestra Provincia? Hace seis años que no voy a Salta, pero la veo muy bien en estos momentos. Hay muchos proyectos y veo estabilidad, que es muy importante. Es cierto que hay rencillas políticas, pero es lógico que las haya pues ocurre en todos lados y eso es la democracia. No estoy allí para conocer los problemas que día a día pueda tener la gente, pero desde fuera veo aquello como algo que está progresando, que tiene estabilidad, políticos formados y sobre todo un sistema democrático ya consolidado, esto es muy importante. Yo tengo incluso amigos que están en la política y me alegra porque aquello tiene unas perspectivas de futuro muy importantes. ¿Qué opinas del crecimiento del turismo? Pienso que Salta tiene mucha materia y mucho futuro. Lo único que espero es que el turismo no acabe con lo que realmente genera el turismo. Es necesario lograr un equilibrio. No soy una experta pero algo he estudiado de Derecho Turístico y veo los resultados en el ámbito español. Creo que el turismo es muy importante porque es una industria que hay que cuidar como tal. No es como una empresa que se instala y comienza a producir, sino algo que se debe de cuidar, trabajar y mimar para hacer progresos conforme a las demandas del propio turismo o para crear dichas demandas. Genera mucho trabajo y es una buena fuente de recursos. Creo que todo desarrollo turístico debe pugnar por un desarrollo equilibrado, es decir, que aquel desarrollo no termine con lo autóctono. Quiero decir, que si desarrollamos el turismo en los valles, que no se acabe con el camino de tierra, con el modelo de producción y venta de artesanías. Que se mejore, sí, pero que no se construyan esos grandes hoteles con todos los lujos, esas grandes carreteras, grandes centros comerciales y que pierda lo propio. Lo bonito y difícil es integrarlo y mantenerlo. La última vez que estuve en Salta me dio un poco de pena ver en la ciudad tantos edificios altos, que han quebrado un poco con la estética tradicional de esa edificación más bien baja y tradicional, que nosotros llamamos colonial, con esos balcones de madera labrada, esos embolsados de las casas blancas. A veces no es posible evitarlo, porque la sociedad tiene que evolucionar y también tenemos derecho a integrar aspectos modernos dentro de la sociedad. Por otra parte me alegra mucho saber también que no solamente hay actividad turística sino también una intensa actividad cultural. Es muy importante que junto al turismo traigamos cultura y conocimientos. Esto es de una relevancia capital para la formación de la gente de Salta, para abrir ideas. Pienso en ello también como un factor de integración social, para reducir las desigualdades. El desarrollo cultural te permite cambiar impresiones, ver a otra gente, asimilar nuevas ideas y esto lleva a que la sociedad madure y crezca. ¿Tienes planes de volver a vivir a Salta? Todo depende de cómo se desarrolla aquello, de las oportunidades que se te abren allí. Así como se nos han abierto oportunidades y nos hemos quedado aquí, si algún día se te abren allí las tienes que valorar. Que a mí Salta me gusta mucho, y a igualdad de oportunidades hay que pensarlo, y no mucho. Tengo hijas, y sabes que cuando tienes familia es más complicado. A mí me gustaría algún día volver, y si no volver, por lo menos ir más y para periodos más largos. No ir cada cuatro o cinco años. Eso para mí es tremendo pues me produce un gran desgaste emocional. Tengo a toda mi familia allí y cuando tú vuelves después de cinco años, ya no es ver Salta, sino la emoción que tienes al ver gente que no has visto en cinco años, de reencontrarte con tu familia, sobrinos que no conoces y amigos a los que le han pasado muchísimas cosas en cinco años al igual que a ti. Y todo esto tan sólo en 20 días. Tengo la suerte que cada dos años cuento con la visita de mi mamá que es un gran apoyo emocional. Pero claro que me gustaría volver a Salta, ten en cuenta que mi familia no conoce a mis hijas, fui con la mayor cuando era muy pequeñita. A mis hijas también les encantaría ir. Les hablo constantemente de Salta y les emociona todo lo que les cuento y muestro. De hecho en mi casa tengo muchos cuadros de Salta y ya se conocen bien el monumento a Güemes. Tengo la suerte de que mi marido es un enamorado de Salta. Estuvo dos veces allí y le ha fascinado todo, hasta el punto de que cuando llegamos a la Argentina sólo quiere llegar a Salta. Le encantan los valles y las montañas; le encanta la naturaleza, estar en San Lorenzo, escalar un cerro, ver los ríos. Ya digo, a mí me encantaría volver a Salta aunque todo depende de las oportunidades que se te abran. Más artículos de la categoría Salteños destacados |
||||


