Según el juez Medina, la causa Ragone no está paralizada |
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Escrito por el jueves, 14 de diciembre de 2006 (Ha sido leído 3434 veces) Miguel Medina, titular del Juzgado Federal número 2, afirmó que no hay impunidad, encubrimiento ni parálisis en la causa por el secuestro del ex gobernador Miguel Ragone, que se tramita en su juzgado. “La causa nunca dejó de avanzar desde que está a mi cargo. Todos los días se hacen diligencias en este sentido. No hay ninguna línea de investigación que no hayamos explorado. Hicimos de todo, más de lo que nos pidieron los abogados”, dijo Medina a la emisora FM Aries. Según el magistrado, “buscan apartarme de la causa”. Medina, docente universitario y autor de varios tratados de su especialidad, negó tener relación amistosa con el ex comisario Joaquín Guil, hombre fuerte de la Policía de Salta entre 1966 y 1976 señalado como uno de los principales responsables de la represión ilegal. El magistrado también desmintió haber participado en la fundación del Partido Renovador de Salta, creado a finales de 1982 por funcionarios de la última dictadura militar. Medina recordó que, mientras estuvo en sus manos, la causa por la masacre de Palomitas, a mediados de 1976, avanzó más que el caso Ragone. El magistrado respondió así a las críticas que hizo ayer en la misma radio Fernando Pequeño Ragone, nieto del ex gobernador secuestrado el 11 de marzo de 1976 por un grupo para-militar que habría actuado con apoyo de la Policía de Salta, en donde Guil comandaba una sección dedicada al seguimiento de dirigentes políticos y a la represión. Para el nieto de Ragone, el juez Medina “al comienzo trató de hacer bien las cosas, pero luego fue dejando la causa de lado y parece un juez distante”. Pequeño Ragone dice que el magistrado es “ambivalente” y que la justicia federal de Salta actúa como una corporación cerrada y como garante de la impunidad. Avances y obstáculosMedina dijo que las críticas del nieto de Ragone “son más de lo mismo. Él me recusó cuando me hice cargo de la causa. Lamento que exprese una opinión disvaliosa sobre nuestra tarea. Me extraña que Pequeño diga esto porque él tiene permanente acceso al expediente. Desde hace años, en distintas causas y por diversos motivos, soy recusado como juez. Soy el más humilde de los magistrados. Tengo tranquilidad de conciencia porque actúo con claridad, sin compromisos y con la ley en la mano. Paso a paso, ajusto mi tarea al Código Procesal”, dijo Medina en respuesta a Pequeño Ragone. Los esfuerzos por lograr avances en la causa, añadió, encuentran obstáculos que no dependen del juez a cargo de la misma. Mencionó como ejemplos la negativa de la justicia de Tucumán a autorizar la presencia en Salta del ex gobernador de esa Provincia durante la dictadura, Antonio Domingo Bussi. “A los pedidos que hicimos, se respondió con argumentos dilatorios. Se nos dijo que Bussi no podía declarar aquí por problemas de salud”. Otro caso es el del ex policía Vilte, que hizo revelaciones sensacionalistas sobre el caso Ragone y al que se considera un testigo no confiable. “Vilte no se presentó a declarar. Consiguió certificados médicos del Hospital de Orán en donde consta que está bajo tratamiento por una enfermedad mental”. ¿Qué valor tiene la declaración de un enfermo mental?, se preguntó. Añadió que hay trámites que están iniciados, pero cuyo cumplimiento no depende de su voluntad. Tal el caso de las preguntas que formuló a la ex presidente María Estela Martínez de Perón en relación a la actuación de la banda armada llamada Acción Anticomunista Argentina, conocida como Triple A. En noviembre de 1974 la ex presidenta y viuda de Perón, dispuso poner fin al gobierno de Ragone enviando un interventor federal a la Provincia de Salta. Lona, imputado en la causa RagoneMiguel Medina recordó que el ex juez federal Ricardo Lona, que ocupó esas funciones casi un cuarto de siglo incluido los siete años del gobierno militar, fue quien visitó a la esposa de Ragone horas después del secuestro del ex gobernador. Lona fue designado en ese cargo durante el último gobierno de Juan Domingo Perón, fue ratificado por el gobierno militar y, con el apoyo de los senadores nacionales del Partido Justicialista, desde 1983 se le renovó el acuerdo. Lona no sólo visitó a la esposa de Ragone en su casa, se solidarizó con ella y le entregó un zapato de Ragone que había quedado en el lugar de su secuestro, sino que le prometió ocuparse del caso para esclarecerlo. Ahora en una carta difundida hoy, Clotilde Suárez de Ragone, recuerda a Lona aquella promesa incumplida. En marzo de 1976, antes del golpe militar, Lona le dijo a la esposa del ex gobernador que asumía el compromiso de investigar hasta dar con los responsables del secuestro. Ahora, no quiero morir sin conocer lo que pasó con mi amado esposo, dice Clotilde Suárez en su carta. “El doctor Lona sabe muchas cosas. Tuvo esa causa en sus manos y, dos
meses después de abierta por razones que tendrá que explicar alguna
vez, ordenó su archivo. Lona está involucrado en esta causa no como
testigo sino como imputado. Pero hasta ahora se negó a declarar con
maniobras destinadas a obstruir la marcha de la causa. Lona encomendó
su defensa a un estudio jurídico muy caro de prestigiosos abogados.
Habría que saber quien paga esos honorarios. Lona interpuso un recurso
extraordinario ante la Corte Suprema. Dado que esto tiene efectos
suspensivos, no viene a declarar. Es un modo de seguir eludiendo su
comparecencia”, explicó Medina. Más artículos de la categoría Política |





