El gobierno de Salta y propietarios y productores de la ruta 86, suscribieron recientemente un acuerdo de convivencia y cooperación mutua con comunidades indígenas de la zona que aborda temas tan diversos como tierras, obras de infraestructura, salud y preservación de la flora y fauna, entre otros.
Mediante el acuerdo, los empresarios asumen el compromiso de ceder parte de sus tierras a la Provincia para que sean transferidas a las comunidades que las habiten de forma permanente. En tanto, las comunidades indígenas se comprometieron a no impedir la ejecución de obras para la zona ni la producción que se realice en forma racional y sustentable. Otro logro del acuerdo es que se creará una mesa permanente de diálogo, figura que no existía hasta la fecha, que estará compuesta por representantes indígenas, productores y Gobierno, los cuales comenzarán a trabajar en base a lo acordado.
El gobierno, por boca de su representante en aquella negociación, el secretario general de la Gobernación Raúl Medina, dijo que “el objetivo ha sido mediar entre las partes y lograr un marco de armonía en el corredor de la ruta 86 entre las comunidades y los productores, y eso lo vamos a lograr entre todos con este acuerdo que no tiene antecedentes en el país, donde comunidades y productores se sienten a la misma mesa y por la vía del diálogo superen diferencias y proyecten trabajar en forma conjunta para beneficiarse mutuamente en un marco de respeto y convivencia pacífica, con progreso para todos los argentinos que viven en esta zona”.
Para el cacique general de la etnia wichí, Indalecio Calermo, el compromiso asumido por las comunidades que representa es motivo de orgullo. “Esto es algo que nunca se hizo con los finqueros y el Gobierno. Nosotros queremos paz y trabajar, tenemos familias y firmamos esto por la decisión de la mayoría de los caciques de la zona”. Calermo señaló también que “vamos a ser hermanos entre todos porque antes no teníamos opinión con los productores y hoy con este acuerdo nos vamos a sentar a dialogar y darle respuestas a toda nuestra gente”.
Para el empresario de la zona Gustavo Lazcano, el acuerdo “es trascendente porque crea una mesa de diálogo conjunta con las comunidades, sin enfrentamientos, y buscando superar inconvenientes para beneficio de todos. Es un muy buen comienzo, donde todos vamos a tener que ceder, vamos a sentarnos y ver cómo nos escuchamos entre todos y dejamos atrás las diferencias”.