02:53 | viernes 03-09-2010
| Las elecciones en Salta colocan a Urtubey a la cola de los gobernadores kirchneristas |
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| Por - Publicado a las 10:16 | lunes 29-06-2009 (leído 1995 veces) | |
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De lo único que puede alardear ahora mismo el gobierno de Urtubey es de no haber perdido. El resultado de anoche, en términos generales, ha sido tan pobre para el Partido Justicialista, que, puesto en relación con el esfuerzo y el gasto realizados, y en contraste con los resultados históricos, las cifras franciscanas obtenidas ayer en las urnas alcanzan dimensiones de auténtico escándalo.
Al PJ, un partido sin sexo y sin documentos, siempre le queda el recurso de refugiarse en la mediata -pero aun así profunda- esencia justicialista de los candidatos a los que ha "vencido". Otra vez, las victorias del seleccionado uruguayo son un "triunfo del fútbol rioplatense" y sus derrotas sólo "traspies del fútbol uruguayo".Urtubey ha pasado súbitamente a integrar el grupo de los gobernadores "más porros" de entre los que presumen de stardom kirchnerista; pero se va perfilando como uno de los más listos de clase para cuando los clarines romeristas toquen a degüello. Un demócrata juega a ganar y a perder con armas lícitas, leales y transparentes. Urtubey, como aprendiz de demócrata que es, juega a no perder. Tanto Alperovich como la excéntrica y deslenguada esposa del gobernador Capitanich le coparon la parada al gobernador salteño. ¿Acaso debió de apellidarse Urtubevich para ganar las elecciones de ayer como lo hicieron sus pares de Tucumán y el Chaco? ¿Qué ha fallado en Salta? Pues ha fallado su gobierno y de modo un más bien estrepitoso. Urtubey confundirá y mucho "la lectura" de los resultados estas elecciones si por estas horas siente íntimamente que su gestión ha resultado plebiscitada. Nada más lejos de la realidad. Urtubey no ha conseguido cohesionar un equipo de trabajo a la altura de los desafíos que tiene por delante una provincia periférica de más de un millón de habitantes, atravesada por la pobreza, la desigualdad, la falta de cohesión territorial y la dispersión política. El gobernador ha atomizado a la coalición que lo colocó en la oficina en diciembre de 2007, una coalición formalmente antiperonista que afrontó las últimas elecciones fraccionada en por lo menos cuatro partidos. Pero después de desairar a sus aliados, el gobernador se ha embarcado (más bien lo han embarcado) en una operación propia de la megalomanía de cierto círculo áulico que parece tener sobre él una fuerte influencia. Esta operación es la de desembarcar en el Partido Justicialista, controlarlo férreamente, esto es, sin sombra de oposición, y conseguir hacer realidad el viejo sueño totalitario de controlar la estructura del Estado y hacer del partido su "polea de transmisión". El 29,3% de los sufragios es la primera respuesta ciudadana a esta antiestética y antidemocrática operación. La eficiencia del votoSi el partido de Urtubey ha conseguido un solo diputado con 141.000 votos y lo mismo ha hecho el partido de Olmedo con sólo 82.000 votos, ¿quién ha ganado las elecciones? Los salteños le han negado a Urtubey y a Yarade unos 25.000 votos que hubieran necesitado para sentar a la señora Junco en el Congreso y dejar al senador Olmedo en la cuneta. Pero Olmedo puede proclamarse ganador legítimo de estas elecciones, por cuanto con la menor cantidad de votos, ha alcanzado idéntico resultado que los otros. Esto se llama "el voto eficiente". |




Al PJ, un partido sin sexo y sin documentos, siempre le queda el recurso de refugiarse en la mediata -pero aun así profunda- esencia justicialista de los candidatos a los que ha "vencido". Otra vez, las victorias del seleccionado uruguayo son un "triunfo del fútbol rioplatense" y sus derrotas sólo "traspies del fútbol uruguayo".