02:20 | viernes 03-09-2010
| El gobierno de Salta presenta su 'ejército sanitario móvil' |
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| Por - Publicado a las 16:59 | lunes 14-12-2009 (leído 469 veces) | |
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Muy ambicioso tiene que ser el Plan Estratégico de Recuperación del Sistema Sanitario, o en muy mal estado debe haber estado el parque móvil sanitario de la Provincia para que, el gobierno -con el gobernador como primera figura- haya incorporado, de una sola tacada, casi mil vehículos que serán destinados a "mejorar la calidad y seguridad del servicio de salud". Entre este millar de vehículos, destaca la incorporación de 58 ambulancias "de distinta complejidad", que reforzarán la asistencia "en todos los municipios". Así lo informa la web oficial del gobierno de Salta.
La incorporación de estos 58 vehículos es una de esas buenas noticias que llega algo tarde para algunos, como los míticos conductores de la sanidad pública salteña apellidados Macaferri, Santos y Mamaní, a quienes le tocó en suerte salvar vidas al comando de vehículos mucho menos seguros y ágiles que los actuales.Las nuevas ambulancias deben de poseer muchos recursos para la reanimación o sedación de los pacientes, ya que -a juzgar por su discurso- el gobernador Urtubey, antes de hablar, tiene que haberse introducido en una unidad y dado una involuntaria calada a un tubo de óxido nitroso. De otro modo, resulta inexplicable que durante el acto de entrega haya dicho que “esto (la compra de los móviles) responde a una nueva visión de Provincia, donde cada uno de los ciudadanos tiene que acceder a un servicio de salud de calidad, sin importar el lugar donde viva”. Decir que esta actuación gubernamental -un típico acto de administración- representa "una nueva visión de Provincia" es sencillamente un sarcasmo. Importante inversiónAsí como el mundo del delito organizado sufre cada vez que la policía presenta nuevos vehículos. equipos y armamentos, el mundo de la enfermedad, de los virus y de las bacterias, tiene que haber sentido ayer el peso de "los fierros", ya que la demostración montada frente al cabildo -sólo comparable con los viejos desfiles de misiles en la Plaza Roja de Moscú, o con las demostraciones militares en Pyongyang- fue para impresionar hasta el más pintado. Casi doce millones de pesos fueron invertidos sólo en la compra de las ambulancias, de baja, mediana, alta y máxima complejidad. Dos millones costó a los salteños la compra de 160 motos y 750 bicicletas (no se mencionan los cascos para los conductores), mientras que el gobierno anunció que veintiséis millones más han sido invertidos en "equipamiento hospitalario". No obstante ello, el gobernador hoy mismo asistió a la inaguración en Metán de una sala de primeros auxilios construida por una empresa privada. “El otro día estuve recordando cada compromiso asumido en los municipios que recorrí, donde veía una Salta a la que le habían robado la ilusión”, dijo el gobernador. Lo sorprendente de esta afirmación no es la comprobación del "robo de la ilusión" sino el hecho de que el gobernador se haya dado cuenta de ello "el otro día", mientras que los salteños se han dado cuenta de lo mismo hace ya décadas. Para compensarnos de un robo tan desalmado, el gobernador ha anunciado que inició "acciones concretas como fortalecer la educación y salud pública, lo que es una obligación ética de los gobernantes que quieren ayudar a los que menos tienen”. Al gobernador se le ha escapado el pequeño detalle de que la educación y la salud no son obligaciones éticas de los gobernantes, sino obligaciones constitucionales, es decir, innegablemente jurídicas; como jurídicos -y no éticos- son los derechos subjetivos de los ciudadanos sobre las mismas materias. No dijo el gobernador cuándo inició aquellas acciones concretas, pero en su particular "lógica" sólo se explica que fuera después "del otro día", es decir, después de haberse dado cuenta del robo de la ilusión. Un poco tarde, para el gusto de muchos. Tras ello, el gobernador dijo que “ayudar a los que menos tienen no debe ser una declamación vacía”. Lo cual deja al descubierto una visión sesgada y clasista de la salud pública. Cuando un gobierno invierte en salud lo hace pensando en la salud de todos, no en la de aquellos que menos tienen. En Salta hacen falta otro tipo de actuaciones, diferentes a una inversión en equipos, para que los recursos hospitalarios "de todos" no sean acaparados y usufructuados ilegítimamente por unos pocos que cuentan, además, con recursos en abundancia. Confusión teórica del gobernadorHa dicho Urtubey en el mismo acto que no quiere que vuelvan más los “representantes de una Salta liberal”. Pero seguramente se ha confundido, porque al añadir que estos representantes "hablan sobre el incremento del gasto en personal" y critican el incremento de un 3% de la partida presupuestaria prevista para atender el pago de los salarios de enfermeros, agentes sanitarios, médicos y docentes de Salta, no se está refiriendo a los liberales de Salta (muchos y muy respetables) sino a los neoliberales económicos, que constituyen un sector del pensamiento muy diferente al de los liberales. En su particular combate con un enemigo inexistente, cual Hidalgo de La Mancha, el gobernador defendió su gestión porque en ella "se designó con vacantes extraordinarias a 520 nuevos enfermeros y 200 más están en proceso de ingresar, para cumplir servicios en el área de Salud Pública. Paralelamente 1.350 jefes y jefas de hogar ingresaron a la estructura accediendo a todos los beneficios sociales".
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La incorporación de estos 58 vehículos es una de esas buenas noticias que llega algo tarde para algunos, como los míticos conductores de la sanidad pública salteña apellidados Macaferri, Santos y Mamaní, a quienes le tocó en suerte salvar vidas al comando de vehículos mucho menos seguros y ágiles que los actuales.