Desde el 1 de febrero de 1997

Españoles contra el tabaco

Anti tabacoLas autoridades españolas han confirmado hoy que el año 2005 se cerró con un balance de 3.329 personas muertas en accidentes de tráfico, al tiempo que se congratulan de que esta cifra represente un descenso del 5,2% respecto a la de muertos por la misma causa en 2004. Basta ver las campañas publicitarias y el gran despliegue de medios de seguridad y de controles, para darse cuenta que en un país como España la muerte de más de 3.000 personas en accidentes de tráfico adquiere las dimensiones de auténtica catástrofe (*).

Siga, siga, siga el baile

Carnaval cerrillanoEs casi inevitable pensar que la espantosa tragedia de la discoteca porteña "República de Cromañón", además de segar las vidas de centenares de jóvenes argentinos, habrá de producir algún tipo de remezón político en un país poco o nada habituado a exigir responsabilidades políticas a los altos cargos del gobierno. Todo parece indicar, por el momento, que las consecuencias políticas de aquel bárbaro suceso se detendrán en la destitución de unos pocos responsables administrativos, con lo que los responsables políticos entenderán zanjada definitivamente', 'la cuestión de las responsabilidades en el ámbito de sus competencias.

Latinia

"Latinos", según el Diccionario, son los naturales de algún pueblo en que se hable una lengua derivada del latín. Por tanto, el empleo de la palabra es correcto cuando con ella se alude a los nacionales de países en los que se habla italiano, francés, castellano, portugués y rumano, y a las particularidades culturales de los pueblos que usan estas lenguas para comunicarse. Es dudoso, en cambio, que la palabra "latino" sea, como algunas definiciones sugieren, acertada para referirse a las particularidades étnicas de aquellos pueblos.

La peligrosa ciudadanía salteña

A lo largo de las décadas pasadas, la tradicional imagen de belleza hispánica bien conservada y de calma provinciana casi perfecta de que gozaba la ciudad de Salta, ha servido de consuelo y excusa a toda una generación de salteños, preocupados por disimular la profunda decadencia de sus costumbres individuales y sociales, así como la pérdida silenciosa de los atributos de calidad que hicieron de la salteña, en otras épocas, una sociedad arrogante, pero con motivo.