Desde el 1 de febrero de 1997


revoltijo

Feria de ropa usada, debidamente desinfectada, que se instala generalmente en terrenos cercanos al Autódromo Martín Miguel de Güemes, y por cuyos tenderetes suelen circular, entre otras gentes, distinguidas damas de la sociedad salteña que compran allí pantalones de corderoy para sus encumbrados maridos.