
Muchos experimentos tecnológicos de este comienzo de siglo han alcanzado, como es sabido, inusuales cotas de popularidad, pero pocos lo han conseguido en la cima de su inmadurez como el de la
Wikipedia, la autobautizada
'enciclopedia libre'. En la corta pero agitada vida de la emergente sociedad de la información, hemos visto caer estrepitosamente desde experimentos ambiciosos como el que supuso la avalancha -tecnológica y bursátil- de las empresas fantasmas llamadas
'punto com', hasta aventuras de menor intensidad como buscadores universales inteligentes, comercios virtuales globales o periódicos digitales. En la base de todos estos emprendimientos se halla invariablemente la inteligencia febril -y a menudo estéril- de algún aprendiz de iluminado, que se reivindica a sí mismo como
geek, con gran capacidad de convicción, con gran habilidad para la captación de recursos o con ambas cosas a la vez.