Luis Caro Figueroa
El combate contra la exclusión social requiere, como condición previa, la más plena difusión de los valores de la ciudadanía; es decir, requiere que los excluidos -antes de los derechos sociales- disfruten de sus derechos políticos, en plenitud y sin restricciones.
Un joven funcionario de Salta ha venido matizando mis mañanas con unos tweets en los que anuncia -para él y para los suyos- un día 'pletórico de militancia'. Aún no he tenido tiempo de felicitar al joven funcionario por dedicar su tiempo y sus energías a esa tarea tan ilusionante que -yo supongo- debe ser la dichosa militancia.
Lo que ocurre con los componentes del ser individual tras la muerte o dicho de otro modo, el destino de cada uno de ellos, es un tema vinculado de modo intransigente a los dogmas de las diversas religiones.
Gregorio Peces-Barba es rector de la Universidad Carlos III de Madrid. Fue secretario y portavoz del Grupo Parlamentario Socialista durante las dos primeras legislaturas de la democracia y presidente del Congreso de los Diputados durante la tercera. Está considerado uno de los padres de la Constitución Española de 1978 y, hasta finales del verano pasado, se desempeñó en el cargo de Alto Comisionado para la Ayuda a las Víctimas del Terrorismo.
La fragmentación del tiempo en períodos históricos exige simular que olvidamos que cada época es tributaria de la anterior y prepara las condiciones de la siguiente. Los cortes abruptos no están en la realidad histórica sino en la necesidad simplificar su descripción y explicación amputando el tiempo en décadas o siglos, con números redondos y pulidos.
Durante los oscuros años de la llamada Revolución Argentina (1966-1973), presidida entonces por un también oscuro militar, el general Onganía, solía aparecer en algunos programas de televisión un silencioso imitador de Perón, al que llamaban Pochito Riganti. Si bien aquel personaje no alcanzó entonces la popularidad que podría haber alcanzado hoy, el falso Perón se había hecho con cierto cartel, gracias, fundamentalmente, a su parecido con el que algunos llamaban -todavía- "el tirano prófugo".