Desde el 1 de febrero de 1997

'Tierra y poder en Salta'

Libro de Sara Mata“Tierra y poder en Salta” (1), el libro de Sara Mata de López marca una ruptura con cierta historiografía local excesivamente ensimismada, demasiado expuesta a diluirse en la crónica pintoresca o en el anecdotario simplista. Más predispuesta a la contemplación narcisista que al esfuerzo comprensivo; más interesada en producir biografías laudatorias que en abrir interrogantes y más dada a cultivar certezas que a usar las herramientas críticas, esa historiografía languidece aunque resistiéndose a abandonar la escena.

Indalecio Gómez, reformista conservador

Indalecio GómezMás allá de fortuitas coincidencias de calendario, los actuales problemas políticos de la Argentina presentan ciertas semejanzas con los de finales del siglo XIX y principios del XX. Si aquel paso de un siglo a otro coincidió con el agotamiento de un modelo político marcado por las guerras civiles, el tránsito actual de una centuria a otra coincide con una crisis de representación y credibilidad políticas no menos grave, y con un drástico e imprevisto giro dentro del escenario internacional.

El día que murió Güemes

El 17 de junio de 1821 expiraba, en las afueras de la ciudad de Salta, Martín Miguel de Güemes. Estaba en ejercicio del gobierno provincial, al que había accedido en 1815 por decisión popular unánime, que en un acto sin precedentes lo ungió gobernador como afirmación de su ascendiente sobre las masas y como rechazo a la política del círculo porteñista. Le había sido confiado además el supremo mando del Ejército de Observación sobre el Perú en agosto del año anterior, por aclamación de los oficiales sanmartinianos, y con ellos debía reunirse aquel año fatídico de su muerte en la ciudadela de la dominación absolutista: Lima.

Libreros y editores

La vieja imprentaDesde los primeros textos impresos en Salta hasta hoy, transcurrieron 182 años.

El 30 de septiembre de 1824 apareció “La Revista Mensual”, primer periódico editado en Salta, dirigido por el joven Hilario Ascasubi y salido de la imprenta que perteneció a los Niños Expósitos.

Fiesta en Iruya

Iglesia de IruyaPara los integrantes del equipo de Fenomenología de la Religión, de la Universidad Nacional de Tucumán, Iruya se convirtió, en un momento dado, en una especie de objeto numinoso. Sabíamos de la existencia de un lugar alejado, fuera de todas las rutas turísticas, donde se celebraba un antiguo ritual y se mantenían estilos de vida arcaicos.

Bernardo Frías, memoria familiar e historia local

Bernardo Frías MollinedoA través de "La casa de los Frías. Tradiciones familiares" (*), uno de los dos libros inéditos del historiador salteño Bernardo Frías (1866-1930), abordaremos aquí algunos aspectos referidos a los valores que, articulados en el conjunto de creencias básicas heredadas de los siglos XVII y XVIII, cohesionaron al grupo principal salteño durante el siglo XIX.

La fiesta de Sumalao

Fiesta de SumalaoSumalao es un paraje escondido, casi arrinconado junto al ángulo sudoriental del valle de Lerma, muy cerca de la turbulenta confluencia del tranquilo río Arias con el impetuoso río Rosario. A este lugar acuden todos los años, en peregrinación, miles de salteños y personas venidas de otros lugares, en lo que constituye una de las manifestaciones de fe popular más importantes de todo el norte argentino.

A 40 años del derrocamiento del presidente Illia

Golpe de EstadoTodos los golpes de Estado que se sucedieron en la Argentina a partir de 1930 se gestaron denunciando, dramáticamente, una crisis terminal del sistema institucional. Junto a tan sombrío diagnóstico, los grupos militares y civiles que los impulsaron se empeñaban en presentar esas rupturas como remedios únicos y extremos para curar una enfermedad que, al sobrepasar la esfera política, amenazaba extenderse a todo el cuerpo de la Nación.

Doña Genoveva Paz de Figueroa

(*) Francisco Centeno nació en Salta en 1862. Hijo de Francisco Centeno e Inés Alemán Puch. Hacia 1882, antes de cumplir 20 años, abandonó Salta para radicarse en Rosario de Santa Fe. Sus recuerdos de infancia y juventud y su trato con doña Genoveva Paz de Figueroa corresponden a los años 1872-1882. Allí se vínculó a Estanislao Zeballos, de cuya mano llegó a Buenos Aires. En 1888, avalado por el ministro Francisco J. Ortiz, ingresó al Ministerio de Relaciones Exteriores, donde fue director de la Biblioteca y Archivo de la Cancillería. A partir de 1929 publicó su obra en tres volúmenes "Virutas Históricas". Centeno murió a los 82 años de edad, en la Ciudad de Buenos Aires el 24 de agosto de 1944 (G.C.F.)

Don Ciro Torres López, hombre en transición

En memoria de Salvador Tury Paz

El historiador no tiene que rehabilitar solamente lo que tuvo lugar, sino los proyectos de la gente del pasado". Paul Ricoeur, 1996

Don Ciro Torres LópezAl igual que nuestras historias nacionales escritas entre finales de los siglos XIX y XX, las locales suelen replegarse sobre sí mismas. Por lo general, ellas están centradas y tienden a agotarse en la glorificación de un puñado de temas, escenarios, "próceres" y personajes notorios. Este es el caso de la historia escrita de la provincia argentina de Salta, en la cual el general Martín Miguel de Güemes (1785-1821) y el escritor Juan Carlos Dávalos (1886-1959) se reparten la memoria y la gloria. La militar aquél, la literaria éste.

La 'Unión Salteña', el 'Grupo Salta' y un proyecto inconcluso

Revolviendo viejos papeles que pertenecieron a Don Cristian Nelson, quién fuera el director del antiguo Museo de Fomento que hubo en Salta, encontré un documento que me pareció interesante rescatar. Sobre la base del mismo se da a conocer qué fue la "Unión Salteña", el paralelismo con nuestro Grupo Salta, como así también un proyecto inconcluso de reparación histórica a los héroes de la civilidad salteña que bien podría ser reflotado hoy por el valor que el mismo encierra.

Güemes

GüemesCon Güemes la inagotable memoria conquista para el arte todas las formas de un sueño rebelde, haciendo pesar sobre la figura del héroe los infortunios de la creación y, el sentido de una realidad ajena a su estatura mítica. El hombre, Martín Miguel de Güemes, alcanza la dimensión de héroe por el justo grado de irrealidad que alcanza su vida. En la reproducción de su figura se refugia, a cambio, una forma de comprender el misterio de esa vida. A veces, como en el caso del Héroe Gaucho, la exaltación procura la formación de equívocos.